
Estado de catástrofe en Chile por megaincendios forestales
21 de enero de 2026

El gobierno de Chile declaró estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío tras la propagación de megaincendios forestales que han dejado un saldo de al menos 19 fallecidos y miles de personas evacuadas mientras brigadas combaten los focos activos, informó el Ejecutivo en medio de una de las peores crisis por fuego en la zona centro‑sur del país.
Los incendios se intensificaron desde el pasado fin de semana, consumiendo decenas de miles de hectáreas de superficie boscosa y rural en dichas regiones, especialmente cerca de localidades como Penco y Lirquén, donde el fuego se acercó peligrosamente a zonas urbanas. Además, se reportan más de 50.000 evacuados y varias comunidades aisladas por la expansión rápida de las llamas.
El presidente Gabriel Boric anunció la medida de emergencia para poner a disposición de las autoridades todos los recursos necesarios para enfrentar la crisis, que tiene a numerosos equipos de bomberos y brigadistas luchando contra más de una veintena de focos activos complicados por las altas temperaturas, la sequía prolongada y vientos secos que aceleran la propagación del fuego.
Las condiciones climáticas extremas han sido un factor determinante en la rápida expansión del fuego, que también ha causado decenas de heridos, destrucción de viviendas y obligó a la habilitación de albergues temporales, mientras las autoridades intentan organizar corredores seguros para la población afectada.
Organismos de emergencia local y nacional han intensificado la coordinación con fuerzas armadas para reforzar las labores de contención, evacuación y atención humanitaria, ante la expectativa de que el episodio de calor y sequedad persista en los próximos días.
La dramática situación ha generado solidaridad internacional y apoyo de países vecinos, aunque también pone nuevamente sobre la mesa los debates sobre cambio climático, manejo de bosques y prevención de incendios en Chile, donde temporadas secas más prolongadas hacen que los siniestros sean cada vez más frecuentes y destructivos.



