El Salvador y Haití definirán futuro de tropas militares
El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, confirmó que el primer ministro haitiano participará en una conferencia internacional sobre democracia y aprovechará su estadía para abordar directamente con las autoridades salvadoreñas el futuro de la operación militar.

7 de noviembre de 2026
El Salvador y Haití sostendrán conversaciones el próximo 16 y 17 de noviembre para determinar la continuidad de los aproximadamente 2,000 militares salvadoreños desplegados en territorio haitiano, en medio de una operación de seguridad contra las pandillas.
El encuentro se realizará durante la visita del primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, a San Salvador, y permitirá evaluar el alcance y la permanencia del contingente.
La presencia militar salvadoreña en Haití se intensificó después de una emboscada ocurrida el 18 de octubre de 2026 contra un vehículo de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), respaldada por Naciones Unidas, en la zona de Croix-des-Bouquets. Durante el ataque desaparecieron cuatro ciudadanos salvadoreños, situación que llevó al presidente Nayib Bukele a ordenar el despliegue de fuerzas especiales, vehículos blindados y apoyo aéreo para intentar localizarlos.
El vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, confirmó que el primer ministro haitiano participará en una conferencia internacional sobre democracia y aprovechará su estadía para abordar directamente con las autoridades salvadoreñas el futuro de la operación militar.
Ulloa señaló que todavía no existe una fecha establecida para retirar a los soldados y defendió la intervención, asegurando que las unidades desplegadas han realizado operaciones en sectores controlados por organizaciones criminales, particularmente en Croix-des-Bouquets, ubicada en las afueras de Puerto Príncipe.
El funcionario afirmó que el Gobierno y la población haitiana han recibido favorablemente las acciones del contingente salvadoreño. También aseguró que la presión militar habría provocado reacciones de las estructuras delictivas, entre ellas la pandilla 400 Mawozo, cuyo líder, Wilson Joseph, habría solicitado a Naciones Unidas abrir conversaciones para alcanzar una tregua.
Sin embargo, la participación salvadoreña también ha generado cuestionamientos de organizaciones y sectores que advierten sobre los riesgos de una escalada de violencia y las consecuencias que las operaciones podrían tener para la población civil.
El vicepresidente aclaró que su país no pretende reemplazar a la Fuerza de Supresión de Pandillas respaldada por Naciones Unidas, sino mantener una participación complementaria en los esfuerzos internacionales para recuperar la seguridad en Haití.
Asimismo, indicó que El Salvador cubre íntegramente los gastos de su contingente, aunque reconoció que no dispone de una cifra consolidada sobre el costo total de la operación.
La participación militar salvadoreña cuenta con un respaldo legislativo que establece un período inicial de 12 meses, a partir del 2 de octubre de 2026, con posibilidad de ampliación según las necesidades de la misión internacional.


