
El Salvador invierte 100 millones en más de 1.000 bitcoines
19 de noviembre de 2025

El gobierno de El Salvador adquirió en las últimas horas más de 1.000 unidades de bitcóin por un valor total de 100 millones de dólares, elevando sus reservas a 7.474 monedas, con un valor aproximado de 672 millones de dólares, según la Oficina Bitcóin del país.
La operación se realizó en tres tandas: dos de 500 bitcoines y una adicional de 90, de acuerdo con información publicada en el portal oficial bitcoin.gob.sv.
La adquisición fue anunciada en redes sociales por la Oficina Bitcóin con un mensaje que resaltaba las ganancias potenciales de esta inversión, compartido también por el presidente Nayib Bukele.
El Salvador se convirtió en septiembre de 2021 en el primer país del mundo en adoptar el bitcóin como moneda de curso legal junto al dólar estadounidense, iniciativa que representó la apuesta económica más significativa del presidente Bukele. Sin embargo, tras un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 1.400 millones de dólares, la Asamblea Legislativa retiró el estatus de moneda de curso legal al bitcóin, eliminando la obligatoriedad de su aceptación y la participación del Estado en los intercambios.
A pesar de estas restricciones y las condiciones establecidas por el FMI, el gobierno salvadoreño ha continuado comprando bitcoines, consolidando una estrategia de acumulación de reservas basada en criptomonedas.
El bitcóin ha experimentado una alta volatilidad en las últimas semanas. Tras alcanzar un máximo histórico de 126.251 dólares el pasado 6 de octubre, la criptomoneda ha registrado una caída cercana al 19 %, retrocediendo más del 27 % desde su punto máximo.
Actualmente, su valor se encuentra alrededor de 91.300 dólares por unidad.
Esta situación refleja la naturaleza especulativa del bitcóin y el riesgo asociado a su adopción por parte de un Estado, especialmente en un contexto global de volatilidad financiera y ajuste en las criptomonedas.
La estrategia de acumulación de bitcoines del gobierno salvadoreño busca diversificar reservas y potencialmente generar rendimientos a mediano y largo plazo. No obstante, los movimientos recientes del mercado han generado debates sobre los riesgos que esto representa para la estabilidad económica nacional y la percepción internacional de la política financiera del país.



