EEUU habría financiado vuelo de Bolsonaro
Según publicaciones de The New York Times y The Wall Street Journal señalaron que el vuelo habría sido contratado por Jason Miller, asesor del presidente estadounidense Donald Trump.

30 de octubre de 2026
El traslado en un avión privado de Flávio Bolsonaro desde Argentina hacia Estados Unidos habría sido financiado mediante una transferencia realizada desde una cuenta bancaria estadounidense. Así lo reveló Luis Grande, propietario de la empresa aérea Baires Fly, quien aseguró que un intermediario del sector aeronáutico contrató el servicio y pagó 150,000 dólares por el viaje.
El desplazamiento ocurrió después de que Flávio Bolsonaro saliera de Brasil rumbo a Argentina y posteriormente viajara a Florida junto a su esposa y sus dos hijas. La salida se produjo en medio de una investigación por presunto lavado de dinero y de una orden judicial que derivó en la cancelación de sus pasaportes brasileños.
En declaraciones a la agencia AFP, Grande explicó que recibió la contratación de un intermediario al que conoce desde hace aproximadamente diez años. Según su versión, el pago fue transferido desde una cuenta empresarial en un banco de Estados Unidos hacia una entidad financiera argentina.
El empresario no reveló la identidad de quien gestionó el servicio y afirmó que tampoco conoce a la persona que finalmente solicitó el traslado. Sin embargo, publicaciones de The New York Times y The Wall Street Journal señalaron que el vuelo habría sido contratado por Jason Miller, asesor del presidente estadounidense Donald Trump. Hasta el momento, la Casa Blanca no había ofrecido una postura pública sobre esos señalamientos.
El avión partió desde Puerto Iguazú, Argentina, durante la madrugada del miércoles 28 de octubre y trasladó a Flávio Bolsonaro y a sus familiares hacia Florida. La operación llamó la atención debido a las circunstancias judiciales que rodeaban la salida del político brasileño de su país.
El caso ha generado interrogantes sobre quién organizó realmente el viaje y qué vínculos existen entre el intermediario, el entorno político estadounidense y el senador brasileño. Por ahora, la identidad del contratante final no ha sido confirmada públicamente.


