
EEUU autoriza a México seguir enviando petróleo a Cuba
13 de enero de 2026

El Gobierno de Estados Unidos confirmó este martes que permitirá que México continúe suministrando petróleo a Cuba, en medio de una creciente tensión política y económica en la región. La decisión se produce a pesar de declaraciones previas del presidente estadounidense, Donald Trump, en las que afirmó que no habría “más petróleo ni dinero” para la isla caribeña.
Según indicó el secretario de Energía de EEUU, Chris Wright, en una entrevista con la cadena CBS News, la política oficial del gobierno es no pedir a México que detenga los envíos de crudo y combustible a Cuba por el momento, incluso ante las advertencias de posibles consecuencias económicas o políticas. Wright subrayó que la medida de permitir estos suministros no busca el colapso del régimen cubano, sino generar espacio para negociaciones políticas y evitar un agravamiento inmediato de la crisis energética en la isla.
Los envíos de petróleo mexicano a Cuba han sido constantes en los últimos años, gestionados principalmente a través de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) y su filial Gasolinas del Bienestar, que han transportado hidrocarburos para ayudar a paliar la escasez de combustible en el país caribeño. En 2025, México exportó a Cuba miles de barriles diarios de crudo y derivados, manteniendo la presencia de combustible pese a las sanciones y restricciones que Estados Unidos mantiene sobre la economía cubana.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha defendido que estos suministros son legales y parte de una relación histórica con Cuba, mientras su gobierno explora un papel mediador entre La Habana y Washington. Aunque reconoció que la cuestión energética no fue el principal tema de su reciente conversación con Trump, Sheinbaum afirmó que México puede ser un canal de diálogo que facilite acercamientos entre los dos gobiernos.
Cuba enfrenta una grave crisis energética y económica, exacerbada tras la captura en enero de 2026 del expresidente venezolano Nicolás Maduro, quien era históricamente el principal proveedor de petróleo a la isla. Tras ese hecho y las medidas estadounidenses para bloquear envíos desde Venezuela, el crudo mexicano ha cobrado mayor importancia para mantener operativas refinerías y servicios básicos en la nación caribeña.
La postura de Washington de permitir los envíos ha generado reacciones mixtas: sectores de la comunidad cubano‑estadounidense en Estados Unidos han criticado la medida, considerándola un apoyo indirecto al régimen de La Habana, mientras otros grupos destacan la necesidad de evitar un colapso total del suministro energético en Cuba.
Este giro en la política estadounidense llega en un momento de alta volatilidad geopolítica en América Latina, con tensiones entre Washington, La Habana y Ciudad de México, y un debate en torno al impacto humanitario y estratégico de las sanciones y contramedidas relacionadas con petróleo y energía.



