
China suspende importaciones de pollo y sorgo de EEUU
5 de abril de 2025

En medio de una creciente tensión comercial, China anunció la suspensión de las importaciones de productos de pollo y sorgo de varias empresas estadounidenses, alegando preocupaciones sanitarias tras detectar sustancias prohibidas y peligrosas en los cargamentos. Esta medida se interpreta también como una respuesta directa a los nuevos aranceles del 34 % impuestos por el gobierno de Estados Unidos sobre productos chinos.
Según un comunicado emitido el viernes por la noche por la Administración General de Aduanas de China, se encontró furacilina, un antibacteriano prohibido en el país asiático, en tres lotes de carne de pollo provenientes de las empresas Mountaire Farms of Delaware y Coastal Processing.
Además, se detectó salmonela en polvo de carne y huesos de aves perteneciente a las compañías American Proteins, Darling Ingredients y nuevamente Mountaire Farms of Delaware, lo que ha derivado en la suspensión inmediata de sus exportaciones al mercado chino.
Por otro lado, la empresa estadounidense C&D también fue afectada, luego de que se identificaran niveles excesivos de zearalenona —una micotoxina que puede causar efectos hormonales en animales— en cargamentos de sorgo, lo que provocó la cancelación de sus envíos al país asiático.
En su declaración oficial, las autoridades chinas afirmaron que las suspensiones buscan proteger la seguridad alimentaria y ganadera, y que las decisiones adoptadas son “necesarias, científicas y razonables”, cumpliendo con las regulaciones chinas y las normas internacionales.
Sin embargo, el contexto geopolítico otorga a la medida una dimensión más amplia. La decisión de Pekín llegó apenas un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara un nuevo paquete arancelario del 34 % sobre productos chinos, que se suma a los aranceles previos del 20 %, llevando el total a un gravamen del 54 % sobre las importaciones procedentes de China.
En respuesta, China no solo suspendió importaciones clave, sino que también anunció gravámenes equivalentes del 34 % sobre productos estadounidenses, restricciones a la exportación de tierras raras y sanciones a empresas norteamericanas.
Además, el Ministerio de Comercio chino presentó una demanda formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), alegando que las medidas de Washington violan las normas del comercio internacional, dañan los intereses legítimos de los miembros de la OMC y ponen en peligro el sistema multilateral basado en reglas.
Esta nueva escalada revive el conflicto comercial que marcó el primer mandato de Trump (2017-2021), cuando el expresidente impuso aranceles a productos chinos por valor de 370.000 millones de dólares anuales, a lo que Pekín respondió con sanciones similares.



