Cónclave pierde a dos cardenales por salud
El portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, no reveló oficialmente los nombres, pero la Conferencia Episcopal Española confirmó a la agencia AFP que uno de ellos es Antonio Cañizares, de 79 años y arzobispo emérito de Valencia. El segundo cardenal ausente sería originario de Bosnia, aunque aún no ha sido identificado públicamente.

30 de abril de 2025
El Vaticano informó este martes que dos cardenales no participarán en el próximo Cónclave que elegirá al sucesor del papa Francisco, fallecido el pasado 21 de abril a los 88 años, debido a problemas de salud. Estas ausencias reducen a 133 el número total de cardenales electores, de los 135 que originalmente estaban habilitados para votar.
El portavoz de la Santa Sede, Matteo Bruni, no reveló oficialmente los nombres, pero la Conferencia Episcopal Española confirmó a la agencia AFP que uno de ellos es Antonio Cañizares, de 79 años y arzobispo emérito de Valencia. El segundo cardenal ausente sería originario de Bosnia, aunque aún no ha sido identificado públicamente.
Según las normas de la Iglesia católica, solo los cardenales menores de 80 años tienen derecho a votar en la elección papal. De los 252 cardenales vivos, 133 participarán en el Cónclave que iniciará el 7 de mayo en la Capilla Sixtina. El futuro Papa deberá ser elegido con al menos dos tercios de los votos.
Mientras tanto, los llamados "príncipes de la Iglesia" celebran desde hace días congregaciones generales en la Sala Pablo VI del Vaticano, donde debaten a puerta cerrada las prioridades del nuevo pontificado. Los temas tratados incluyen la evangelización, la paz y los abusos sexuales dentro del clero.
El cardenal Louis Raphaël I Sako, patriarca de la Iglesia caldea, señaló que en estas sesiones prevalece un "ambiente fraternal y sincero", en busca de alguien que dé continuidad a la obra de Francisco.
El 80% de los cardenales con derecho a voto fue designado por el mismo Francisco, quien en su pontificado apostó por una Iglesia más inclusiva y global, otorgando el cardenalato a figuras de regiones remotas o tradicionalmente relegadas. Esto ha generado un colegio cardenalicio diverso, pero también con miembros que no se conocen entre sí, razón por la cual llevan placas con sus nombres para identificarse.
Fuera del cónclave, decenas de periodistas se agolpan en la Plaza de San Pedro para captar alguna declaración. Sin embargo, la mayoría de los cardenales evita hacer comentarios mientras caminan en silencio hacia las sesiones preparatorias.
Este cónclave, marcado por la inesperada muerte del primer pontífice latinoamericano, se presenta como una oportunidad de continuidad o cambio, según la influencia que logren los diferentes sectores de la Iglesia, especialmente aquellos que han criticado las reformas del papa Francisco y apuestan por una línea doctrinal más conservadora.



