Batalla informativa: Emiratos Árabes silencia más de 100 cuentas
Autoridades emiratíes informaron que el bloqueo alcanzó a más de un centenar de cuentas de medios que, según su criterio, difundieron contenidos que presentaban de forma negativa a países del Golfo afectados por ataques de Irán.

28 de abril de 2026
Emiratos Árabes Unidos ha intensificado el control informativo en pleno conflicto con Irán, tras confirmar el bloqueo de más de 100 cuentas vinculadas a medios de comunicación por su cobertura del conflicto en la región.
La medida se produce en el marco de la guerra iniciada a finales de febrero de 2026, un escenario que ha elevado la tensión en el Golfo Pérsico y ha trasladado parte del enfrentamiento al terreno mediático y digital.
En este contexto, los gobiernos de la región han reforzado los controles sobre la información, argumentando la necesidad de proteger la seguridad nacional y evitar la difusión de contenidos considerados perjudiciales o desestabilizadores.
El conflicto no solo se libra en el campo militar, sino también en el ámbito de la narrativa, donde la información y la percepción pública juegan un papel clave.
Autoridades emiratíes informaron que el bloqueo alcanzó a más de un centenar de cuentas de medios que, según su criterio, difundieron contenidos que presentaban de forma negativa a países del Golfo afectados por ataques de Irán.
El presidente de la Autoridad Nacional de Medios, Abdalá bin Mohamed bin Butti, señaló que la medida busca proteger a la opinión pública frente a lo que calificó como “distorsión” y “retórica negativa”, en un momento especialmente sensible para la región.
Durante el conflicto, se generaron cientos de miles de publicaciones sobre los ataques y la situación en el Golfo, y según datos oficiales, más de la mitad de ese contenido proyectaba una imagen desfavorable de estos países.
Entre las cuentas afectadas figuran medios y plataformas de contenido que operaban en el entorno digital regional, algunos de ellos con fuerte alcance en audiencias árabes.
Las autoridades indicaron además que este tipo de acciones podrían ampliarse a otros países del mundo árabe, como parte de una estrategia más amplia para regular la narrativa informativa durante el conflicto.
La decisión ha reavivado el debate sobre los límites entre seguridad y libertad de expresión, en un contexto donde la guerra también se disputa en el control de la información y la construcción del relato internacional.


