Bolsonaro deja hospital y pasa a arresto domiciliario
La medida de arresto domiciliario incluye restricciones como el uso de dispositivos de monitoreo electrónico y limitaciones en sus comunicaciones, bajo supervisión de las autoridades judiciales brasileñas.

27 de marzo de 2026
El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, recibió el alta médica tras permanecer hospitalizado durante aproximadamente dos semanas por una afección respiratoria, y fue trasladado a su residencia donde cumplirá arresto domiciliario por razones humanitarias.
Jair Bolsonaro gobernó Brasil entre 2019 y 2022 y posteriormente fue condenado a más de dos décadas de prisión por su participación en un intento de ruptura del orden democrático tras las elecciones de 2022.
La decisión fue autorizada por el Tribunal Supremo de Brasil, que concedió al exmandatario un período inicial de 90 días bajo esta modalidad, debido a su estado de salud.
Durante ese tiempo, Bolsonaro continuará su recuperación bajo supervisión médica mientras sigue cumpliendo la condena impuesta en su contra.
El exgobernante, de 71 años, había sido ingresado a mediados de marzo tras presentar un cuadro de neumonía que requirió atención especializada, incluyendo estancia en cuidados intensivos.
Su evolución fue calificada como favorable, lo que permitió su salida del hospital, aunque deberá continuar con tratamiento en casa.
La medida de arresto domiciliario incluye restricciones como el uso de dispositivos de monitoreo electrónico y limitaciones en sus comunicaciones, bajo supervisión de las autoridades judiciales brasileñas.
El proceso judicial en su contra marcó uno de los episodios políticos más relevantes en la historia reciente del país, profundizando la polarización entre sus seguidores y detractores.
La decisión de conceder arresto domiciliario responde a criterios humanitarios vinculados a su estado de salud, aunque deberá ser revisada una vez concluido el período establecido por el tribunal.
En este escenario, la situación del exmandatario continúa teniendo impacto en la política brasileña, donde su figura mantiene influencia en sectores conservadores, incluso mientras enfrenta restricciones legales y judiciales.


