Cómo proteger tus equipos durante el calor extremo

14 de septiembre de 2026
Las altas temperaturas asociadas a los fenómenos climáticos pueden afectar tanto el confort dentro del hogar como el funcionamiento de electrodomésticos y dispositivos electrónicos. Durante los periodos de calor intenso, adoptar algunas medidas sencillas ayuda a evitar el sobrecalentamiento, reducir el consumo de electricidad y prolongar la vida útil de los equipos.
El fenómeno de El Niño, relacionado con un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, puede modificar los patrones atmosféricos y favorecer condiciones de sequía y temperaturas elevadas en distintas regiones. Para las familias, estos episodios representan no solo una mayor sensación térmica, sino también un incremento en el uso de refrigeradores, aires acondicionados, teléfonos y otros dispositivos.

El calor excesivo obliga a muchos aparatos a trabajar durante más tiempo para mantener su funcionamiento. Por ello, medidas como evitar la exposición directa al sol, garantizar una adecuada ventilación y utilizar de manera eficiente los sistemas de climatización pueden contribuir tanto a proteger los equipos como a controlar el gasto energético.
La refrigeradora permanece activa durante todo el día y las altas temperaturas pueden incrementar la exigencia sobre su sistema de enfriamiento. Una recomendación básica es evitar introducir alimentos demasiado calientes y esperar a que disminuyan su temperatura antes de almacenarlos.
También conviene organizar los productos de mayor uso en zonas de fácil acceso para reducir el tiempo que permanece abierta la puerta. Los dispensadores de agua y tecnologías que permiten visualizar el interior sin abrir completamente el equipo pueden ayudar a disminuir la pérdida de aire frío.

Asimismo, es importante mantener libres los espacios de ventilación alrededor del refrigerador y de otros equipos que generan calor. Una circulación de aire deficiente puede aumentar el esfuerzo necesario para disipar la temperatura y afectar su eficiencia.
Durante los días más calurosos, cerrar cortinas, persianas o sistemas de protección solar durante las horas de mayor radiación permite reducir el ingreso de calor a las habitaciones. Esta medida disminuye la carga térmica y puede ayudar a que los sistemas de aire acondicionado trabajen con menor esfuerzo.
Los equipos modernos de climatización también incorporan funciones automatizadas que ajustan la temperatura y el flujo de aire según las condiciones del ambiente y los hábitos de los usuarios. Estas tecnologías pueden contribuir a mantener el confort sin mantener el sistema funcionando innecesariamente a máxima capacidad.

Los dispositivos móviles son especialmente sensibles al calor excesivo. Utilizar el teléfono bajo el sol, dentro de un automóvil estacionado o mientras se ejecutan aplicaciones exigentes puede provocar un aumento considerable de la temperatura interna.
En ambientes muy calurosos puede ser conveniente retirar temporalmente fundas que dificulten la disipación del calor. También se recomienda utilizar el brillo adaptativo, evitar dejar el equipo expuesto directamente al sol y no colocarlo sobre superficies metálicas que hayan acumulado altas temperaturas.
Durante la carga, es preferible mantener el teléfono en un lugar fresco y ventilado. Si el dispositivo presenta un calentamiento considerable, conviene suspender temporalmente las tareas exigentes, como videojuegos, grabación prolongada de video o navegación GPS, hasta que recupere una temperatura adecuada.

Los relojes inteligentes también requieren cuidados durante las jornadas de calor. El uso de correas fabricadas con materiales transpirables, como nylon o silicona perforada, puede favorecer la ventilación y reducir la acumulación de sudor sobre la piel.
Cuando el dispositivo no esté en uso, debe guardarse en un sitio fresco y protegido de la luz solar directa. La misma recomendación aplica para teléfonos, tabletas y otros aparatos electrónicos que pueden sufrir daños si permanecen durante largos periodos cerca de fuentes de calor.
En general, proteger los equipos del sol, mantener una ventilación adecuada y evitar someterlos a cargas innecesarias son acciones simples que pueden marcar una diferencia durante los periodos de temperaturas elevadas. Además de reducir el riesgo de averías, estos hábitos favorecen un uso más eficiente de la energía y ayudan a prolongar la vida útil de los dispositivos del hogar.
