Hígado graso: hábitos que pueden marcar la diferencia

13 de octubre de 2026
La esteatosis hepática, conocida comúnmente como hígado graso, puede avanzar sin presentar señales evidentes y provocar complicaciones si no se detecta a tiempo. La nutricionista María José Díaz abordó este tema en el segmento Salud al 100, donde explicó los factores asociados a esta condición y la importancia de la alimentación equilibrada, la actividad física y la evaluación médica para cuidar la salud del hígado.
La esteatosis hepática consiste en la acumulación excesiva de grasa en el hígado. Puede estar relacionada con alteraciones metabólicas, como la resistencia a la insulina y el sobrepeso, o con el consumo de alcohol. Su detección requiere una valoración profesional y puede incluir análisis de sangre y estudios de imagen, como el ultrasonido.

Durante la entrevista, Díaz explicó que uno de los principales factores asociados al hígado graso es el exceso de grasa abdominal, debido a su relación con alteraciones metabólicas. También señaló que el cansancio y la debilidad pueden presentarse en algunas personas, aunque la enfermedad no siempre provoca síntomas claros, por lo que recomendó no esperar a sentirse mal para buscar una evaluación médica.
La especialista advirtió que los hábitos alimenticios tienen un papel importante en el desarrollo de esta condición. El consumo frecuente de comida rápida, grasas saturadas y trans, productos con abundantes azúcares añadidos y bebidas alcohólicas puede aumentar los riesgos, especialmente cuando se combina con el sedentarismo y el exceso de peso.
Díaz destacó que, en muchos casos, es posible mejorar la acumulación de grasa en el hígado mediante cambios sostenidos en el estilo de vida. Una alimentación adaptada a las necesidades de cada persona, la actividad física regular y el control del peso forman parte de las principales medidas para favorecer la salud hepática. Los resultados pueden variar según el estado del paciente y el tiempo de evolución de la enfermedad.

Asimismo, explicó que la esteatosis hepática puede tener consecuencias graves cuando progresa sin atención. En algunos casos, la inflamación persistente puede causar fibrosis y avanzar hasta una cirrosis, etapa en la que el hígado presenta cicatrices importantes y puede perder parte de su función. Por ello, insistió en la importancia de identificar y tratar los factores que contribuyen al daño hepático.
La nutricionista también señaló que ciertos medicamentos pueden afectar las enzimas del hígado, por lo que recomendó evitar la automedicación y consultar con un profesional ante cualquier alteración detectada en los análisis. Los tratamientos farmacológicos deben definirse de manera individual por el médico; no todas las personas con hígado graso necesitan los mismos medicamentos.
