Aumentan las muertes por cáncer de hígado en Honduras

27 de octubre de 2026
Las muertes asociadas al carcinoma hepatocelular, el tipo más frecuente de cáncer primario de hígado, aumentaron un 73.1 % en Honduras entre 2014 y 2023, pese a que los registros de altas hospitalarias por esta enfermedad disminuyeron durante el mismo período.
Así lo revela un estudio publicado en 2026 en la revista científica Annals of Hepatology, que advierte sobre posibles deficiencias en la detección de casos y las desigualdades en el acceso a servicios especializados.
La investigación analizó datos de hospitales públicos y registros de mortalidad de la Secretaría de Salud (SESAL) durante diez años. Los resultados evidencian dificultades para conocer la verdadera magnitud de esta enfermedad en el país, debido a la ausencia de un registro nacional integral de cáncer y a las limitaciones para identificar oportunamente a los pacientes.
El carcinoma hepatocelular puede estar relacionado con factores como las infecciones crónicas por hepatitis B y C, el consumo excesivo de alcohol y determinadas enfermedades metabólicas. La detección temprana resulta fundamental para identificar alternativas de tratamiento antes de que la enfermedad avance.
El estudio contabilizó 745 altas hospitalarias relacionadas con este tipo de cáncer y 205 fallecimientos entre 2014 y 2023. La edad mediana de los pacientes hospitalizados fue de 64 años, mientras que entre las personas fallecidas se situó en 65 años. Sin embargo, los investigadores también identificaron casos en menores de 30 años durante cada año analizado.

Uno de los hallazgos más relevantes fue la diferencia entre las tendencias de hospitalización y mortalidad. La tasa de altas hospitalarias descendió un 29.1 % respecto a 2014, hasta situarse en 0.698 por cada 100,000 habitantes en 2023. En contraste, la tasa de mortalidad pasó de 0.154 a 0.267 por cada 100,000 habitantes, lo que representa un incremento del 73.1 %.
Los autores advierten que esta diferencia podría estar relacionada con el subdiagnóstico, las limitaciones para detectar nuevos casos o las mejoras en el registro de fallecimientos. Por tanto, la reducción de las hospitalizaciones no necesariamente significa que la enfermedad esté disminuyendo entre la población hondureña.
La distribución geográfica también refleja desigualdades en la atención sanitaria. Los departamentos de Francisco Morazán y Cortés concentraron la mayor cantidad de altas hospitalarias, una situación que los investigadores relacionan con la presencia de hospitales de referencia y la centralización de los servicios especializados. En otras regiones, los registros más bajos podrían responder, al menos en parte, a dificultades de diagnóstico y posibles omisiones estadísticas.
El informe señala que Honduras carece de protocolos nacionales de vigilancia específicos para detectar este cáncer de manera sistemática en las personas con mayor riesgo. Esta limitación puede provocar que numerosos pacientes lleguen a los servicios médicos cuando la enfermedad ya está avanzada, reduciendo sus posibilidades de recibir tratamientos curativos.
Entre las medidas propuestas, los investigadores recomiendan fortalecer la prevención de las hepatitis virales, impulsar campañas de salud relacionadas con la obesidad y la diabetes, establecer protocolos de vigilancia mediante ultrasonido para pacientes con cirrosis o enfermedades hepáticas crónicas y mejorar los mecanismos de referencia entre centros sanitarios.
Asimismo, plantean incorporar información del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) y desarrollar un registro nacional unificado de cáncer que permita conocer con mayor precisión la evolución de la enfermedad.
Los autores reconocen que el estudio tiene limitaciones, ya que se basa en registros administrativos de la red pública de salud y no dispone de información independiente del IHSS. Por ello, las cifras presentadas no representan necesariamente la totalidad de los casos existentes en el país.
La investigación concluye que mejorar la vigilancia epidemiológica, ampliar el acceso al diagnóstico temprano y reducir las brechas territoriales en la atención médica son medidas esenciales para enfrentar el cáncer de hígado en Honduras.
