SALUD AL 100
Navidad sin culpas: claves para controlar la ansiedad alimentaria

Marcela Ortez
27 de noviembre de 2025
En el segmento Salud al 100, la nutricionista Marcela Ortez, especialista en psicología y psicopatolog ía de la nutrición, compartió con la audiencia un análisis profundo sobre cómo las emociones influyen en la forma en que comemos durante diciembre, una época en la que las celebraciones, el estrés y la ansiedad suelen disparar los excesos alimentarios.
Durante la conversación, Ortez explicó que en Navidad no comemos más por hambre, sino por emoción. El incremento de compromisos, reuniones familiares, fiestas laborales y la presión propia de la temporada elevan los niveles de estrés y cortisol, llevando a muchas personas a confundir el hambre fisiológica con el hambre emocional. Esta última es impulsiva, aparece de repente y suele enfocarse en antojos específicos, especialmente de noche.
La especialista destacó varias técnicas psicológicas para evitar atracones: hacer una pausa emocional de dos minutos antes de comer, aplicar el método del plato consciente para bajar la velocidad al comer, y usar la regla del 1–3, que consiste en mantener tres comidas saludables durante el día y permitir solo una comida especial.
Ortez también advirtió sobre los efectos del descontrol en pacientes con gastritis, hipertensión o diabetes, recordando que diciembre suele agravar estas condiciones por el estrés, la sal oculta y los excesos en carbohidratos.
Finalmente, la nutricionista insistió en que no es una cena la que causa aumento de peso, sino un mes entero sin control, por lo que invitó a disfrutar la temporada sin culpas, pero con conciencia. También recordó la importancia de mantener horarios, no llegar con hambre a las reuniones, dormir bien y evitar comer por compromiso social.
Ortez atiende en La Policlínica, ofreciendo asesorías presenciales y virtuales para pacientes dentro y fuera del país.
ENTÉRATE

Diversos organismos internacionales han señalado que las mujeres y los niños se encuentran entre los grupos más vulnerables ante este fenómeno, especialmente en comunidades donde operan estructuras criminales o donde prevalece la violencia doméstica.


