SALUD AL 100
Muelas del juicio: ¿extraerlas o conservarlas?

Perla Gutiérrez
15 de agosto de 2025
En el segmento “Salud al 100”, la odontóloga Perla Gutiérrez abordó uno de los temas más comunes y a la vez más polémicos en la odontología: la extracción de las muelas del juicio.
Estas piezas, conocidas como terceros molares, suelen aparecer entre los 17 y 25 años, aunque en algunos casos nunca erupcionan. Su nombre proviene de la edad en la que emergen, etapa en la que se supone que la persona ya tiene “más juicio” que en la infancia.
La especialista explicó que no todas las muelas del juicio deben extraerse, ya que la decisión depende de cada paciente y de las condiciones específicas de su dentadura.
Entre las razones para proceder a una cirugía se encuentran el dolor persistente por la erupción, la inflamación, la aparición de infecciones por acumulación de restos de comida en encías parcialmente abiertas, la falta de espacio en la arcada dental o la mala posición de la pieza, lo que puede provocar mordidas dolorosas y desgaste prematuro en otros dientes.
Gutiérrez advirtió que las muelas del juicio mal posicionadas pueden generar complicaciones graves, como caries en las piezas vecinas, reabsorción de raíces o la formación de quistes que afectan el hueso maxilar.
En casos poco frecuentes, también pueden originar ameloblastomas, tumores benignos de crecimiento agresivo que requieren extirpación quirúrgica. Por estas razones, destac ó la importancia de las radiografías panorámicas para evaluar la posición y el estado de los terceros molares antes de decidir un tratamiento.
Finalmente, la odontóloga recomendó no retrasar la atención odontológica cuando hay molestias o signos de inflamación, pues actuar a tiempo evita complicaciones mayores y preserva la salud bucal. El tema, por su complejidad, tendrá una segunda parte en el próximo programa, donde se profundizará en los cuidados postoperatorios y las alternativas para conservar estas piezas cuando no representan un riesgo.
ENTÉRATE

Diversos organismos internacionales han señalado que las mujeres y los niños se encuentran entre los grupos más vulnerables ante este fenómeno, especialmente en comunidades donde operan estructuras criminales o donde prevalece la violencia doméstica.


