top of page

SALUD AL 100

Cerebro y corazón: una red inseparable que define la salud

Mayo Clinic

16 de septiembre de 2025

Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha que invita a reflexionar sobre la importancia de cuidar el sistema cardiovascular. En este marco, expertos de Mayo Clinic subrayan un aspecto muchas veces pasado por alto: el vínculo directo entre las emociones y el funcionamiento del corazón.


El Dr. Mohamad Alkhouli, cardiólogo intervencionista en Mayo Clinic (Rochester, Minnesota), explica que la relación cerebro–corazón no es unidireccional: “Las emociones intensas como ansiedad, duelo o incluso alegría pueden modificar la presión arterial, el ritmo cardíaco y el riesgo de infarto. Al mismo tiempo, el corazón envía señales al cerebro que impactan en el ánimo, la atención y los niveles de estrés”.

Entre las afecciones vinculadas a este eje se encuentran la miocardiopatía inducida por estrés —también llamada síndrome del corazón roto— y la disección espontánea de arterias coronarias (SCAD). Ambas pueden desencadenarse por situaciones de tensión física o emocional extrema. Investigaciones de Mayo Clinic han mostrado que tecnologías innovadoras como la magnetocardiografía ayudan a diferenciar estos cuadros de un infarto convencional, mejorando así el diagnóstico.


La interacción es tan estrecha que, según el Dr. Alkhouli, un síndrome del corazón roto podría incluso generar desgarros en las arterias coronarias, provocando un episodio de SCAD.

Sin embargo, todavía no se comprende por qué algunas personas desarrollan estas afecciones tras un trauma y otras no.


El impacto no se limita a estas enfermedades. El estrés emocional sostenido también eleva el riesgo de hipertensión, enfermedad coronaria, taquicardias y accidentes cerebrovasculares cardioembólicos, en los que un coágulo formado en el corazón viaja hasta el cerebro.

Desde la Clínica del Cerebro y Corazón de Mayo, cardiólogos y neurólogos trabajan de forma conjunta para atender casos donde los síntomas neurológicos pueden estar relacionados con el corazón. Este abordaje refleja una visión más amplia: entender ambos órganos como parte de una misma red biológica.


El especialista destaca que cuidar de la salud mental impacta positivamente en el corazón y viceversa. Estrategias como el manejo del estrés, un buen descanso, mantener vínculos sociales y la práctica de mindfulness o oración, combinadas con ejercicio regular, alimentación saludable y control de presión arterial y colesterol, generan beneficios medibles tanto en el estado de ánimo como en la función cardíaca.


“Lo que es bueno para la mente, lo es también para el corazón. Se trata de un circuito de retroalimentación en el que atender a uno fortalece al otro”, concluye el Dr. Alkhouli.

ENTÉRATE

Diversos organismos internacionales han señalado que las mujeres y los niños se encuentran entre los grupos más vulnerables ante este fenómeno, especialmente en comunidades donde operan estructuras criminales o donde prevalece la violencia doméstica.

Violencia provoca desplazamiento de mujeres

bottom of page