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SALUD AL 100

Cómo reconocer y prevenir el sobreentrenamiento

Mayo Clinic

5 de enero de 2026

Con el inicio del año y la motivación de muchos para iniciar nuevas rutinas de ejercicio, es común que algunas personas lleven su entrenamiento al extremo. Sin embargo, excederse puede tener consecuencias negativas, advierte Corey Wencl, supervisor de servicios de entrenamiento deportivo en medicina del deporte del Sistema de Salud de Mayo Clinic en La Crosse.

 

“Las lesiones por sobreuso, también conocidas como sobreentrenamiento, incluyen problemas musculares, articulares u óseos como tendinitis o fracturas por estrés, que surgen de movimientos repetitivos o técnicas incorrectas”, explica Wencl. “Aunque algunos problemas se resuelven con descanso, otros pueden derivar en complicaciones más serias si no se atienden a tiempo”.

El experto señala que entrenar demasiado rápido, por periodos prolongados o concentrarse en un solo tipo de ejercicio puede sobrecargar músculos y articulaciones. “Una técnica inadecuada también puede desgastar el cuerpo. Por ejemplo, correr o levantar pesas con mala postura puede provocar lesiones por sobreuso”, añade.

 

Para evitar estos problemas, Wencl recomienda:

Mantener buena postura y equipo adecuado: Tomar clases o consultar con un especialista asegura que se practique la técnica correcta y se utilice el equipo apropiado.

 

Respetar el ritmo: Seguir un plan de entrenamiento gradual, con calentamiento y enfriamiento, ayuda a distribuir la actividad física de manera segura.

 

Aumentar progresivamente la intensidad: No elevar la duración o intensidad más de un 10% por semana, para permitir que el cuerpo se adapte.

 

Variar la rutina: Incorporar ejercicios de bajo impacto y diferentes tipos de actividad reduce el riesgo de lesiones y fortalece distintos grupos musculares.

Wencl alerta que los pies y piernas son las áreas más vulnerables en corredores, y detalla algunas señales de advertencia: callos con ampollas, uñas rotas, dolor en la planta del pie al despertar, dolor en la parte posterior del tobillo o en la espinilla por tendinitis.

 

“Estos síntomas suelen mejorar con descanso, reducción del entrenamiento o actividades alternativas como bicicleta estática, elíptica o natación”, señala Wencl. Sin embargo, si el dolor persiste o empeora, podría indicar fracturas por estrés u otras lesiones graves, por lo que se recomienda consultar al médico.

 

El especialista también aconseja informar a profesionales de la salud sobre cualquier cambio reciente en la técnica, intensidad o tipo de ejercicio, y buscar orientación de médicos deportivos, entrenadores o fisioterapeutas. Una vez superada la lesión, es clave asegurarse de recuperar fuerza, flexibilidad y equilibrio antes de retomar la actividad.

 

“Escuchar al cuerpo, marcar un ritmo adecuado y trabajar con expertos permite prevenir lesiones por sobreuso y mantenerse activo de forma segura”, concluye Wencl.

ENTÉRATE

Diversos organismos internacionales han señalado que las mujeres y los niños se encuentran entre los grupos más vulnerables ante este fenómeno, especialmente en comunidades donde operan estructuras criminales o donde prevalece la violencia doméstica.

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