top of page

XIV Semana del Tiempo Ordinario

9 de julio de 2026

reflexion.avif

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 7-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

«Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios.


Gratis habéis recibido, dad gratis.


No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludadla con la paz; si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.


Si alguno no os recibe o no escucha vuestras palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudid el polvo de los pies.

En verdad os digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquella ciudad».


Reflexión


Mateo enumera algunas normas que constituyen el estilo misionero.


La primera de ellas es la pobreza. El discípulo de Cristo se pone todo él a disposición gratuitamente (su fe, su tiempo, su amistad), y lo hace porque está convencido de haber recibido también él primero gratuita y abundantemente. Es la forma más profunda de la pobreza de espíritu; todo lo que hay en nosotros es don de Dios y de los otros; por eso todo, generosa y gratuitamente, debe volver a Dios y a los demás. Pero hay otra cosa: la pobreza se expresa contentándose con poco, con lo estrictamente necesario (10,9), con el coraje (que es fe) de confiar también el problema de ese poco a la providencia de Dios.


(...) El tiempo es tan corto y el anuncio de tal importancia, que no se puede permanecer en un sitio solo obstinadamente. Por lo demás, hay que saber que la labor del misionero no es forzar a toda costa el corazón del hombre: ni siquiera Cristo lo hizo. La tarea del misionero es formular la propuesta clara y convincente, y luego dejarla a la libertad del hombre. La labor del misionero se limita al anuncio y es eficaz en la medida en que es claro y estimulante el anuncio.

bottom of page