Memoria Obligatoria de San Juan María Vianney
4 de agosto de 2026

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Mateo 15, 1-2. 13-14
En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos fariseos y escribas de Jerusalén y le preguntaron: «¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de nuestros mayores y no se lavan las manos antes de comer?».
Y, llamando a la gente, les dijo: «Escuchad y entended: no mancha al hombre lo que entra por la boca, sino lo que sale de la boca, eso es lo que mancha al hombre».
Se acercaron los discípulos y le dijeron: «¿Sabes que los fariseos se han escandalizado al oírte?».
Respondió él: «La planta que no haya plantado mi Padre celestial, será arrancada de raíz. Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos. Y si un ciego guía a otro ciego, los dos caerán en el hoyo».
Reflexión
Para los fariseos, los discípulos de Jesús faltan a la ley al no respetarla a rigurosamente como ellos. Por eso, los acusan de traidores y carentes de sentido de pertenencia al pueblo de Dios. Jesús, por el contrario, enseña que el Evangelio no va en contra de la revelación de Dios en la Sagrada Escritura y que los seres humanos no tenemos que preocuparnos tanto por guardar las apariencias, sino por amar de corazón a Dios y al prójimo. La Palabra nos invita a ser agentes diferenciadores que anuncien la alegría de la presencia de Dios a todas las personas. El Señor nos pide vencer la ceguera, a dejar de guiarnos por las apariencias. Así podremos caminar en la luz de la fe, la esperanza y el amor.
