Lectura del santo evangelio según san Lucas 8,16-18
22 de septiembre de 2025

Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Lucas 8,16-18 del 22 de septiembre
En aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«Nadie ha encendido una lámpara, la tapa con una vasija o lo mete debajo de la cama; sino que la pone en el candelero para que los que entren vean la luz.
Pues nada hay oculto que no llegue a descubrirse ni nada secreto que no llegue a saberse y hacerse público.
Mirad, pues, cómo oís. Pues al que tiene se le dará y al que no tiene se le quitará hasta lo que cree tener».
Reflexión
"Todos aquellos a quienes Dios había despertado el espíritu, se pusieron en marcha hacía Jerusalén para reconstruir el templo del Señor"
El libro de Esdras nos plantea un escenario complicado dentro de la historia del pueblo de Israel, en la que el propio pueblo va leyendo en clave de liberación. Dios está con nosotros. Esa sería de alguna manera la propia experiencia vital. El pueblo está en el exilio en Babilonia. El Espíritu Santo va moviendo los hilos para que se lleve a término la historia de la salvación. Suscita en el interior de Ciro rey de Persia, que decrete el regreso de los deportados.
Todos aquellos que se sientan bajo la influencia del Espíritu interpelados que regresen, otros que colaboren en la reconstrucción del Templo y en la vivencia de la Torá. Elementos esenciales para la vida de un pueblo que continuamente está sometido a periodos de luz y de sombra.
La propia vida del cristiano que quiere responder a Dios, desde la realidad humana, desde la fragilidad y en medio de las dificultades que se plantean en la misma historia personal. Un conflicto que llevó a la deportación de algunos miembros del pueblo. La pérdida de algo sagrado como era el Templo de Jerusalén, la vida en el exilio, realidades concretas de las cuales se puede salir porque Dios sostiene tu vida. En ese escenario sientes la cercanía y la fuerza de Dios.
