top of page

IV Semana de Pascua

1 de mayo de 2026

reflexion.avif

Memoria de San José, obrero

1 de mayo de 2026


Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».


Tomás le dice:

«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».


Jesús le responde:

«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».


Reflexión


El motivo de la confianza es que Jesús ha venido al mundo no como una aventura personal sino para asociar con él a sus discípulos. Todo el evangelio de Juan está lleno de referencias a esta unión de Jesús con los suyos. Una unión que se realiza ahora, cotidianamente, por el Espíritu, pero que tendrá una plenitud cuando Jesús "volverá", en la parusía.


La pregunta de Tomás muestra, no obstante, la proverbial incomprensión de los discípulos respecto a todo lo que Jesús les ha ido enseñando. Jesús ha explicado muchas veces que va hacia la plenitud de la vida del Padre y que el camino que conduce a esta plenitud es su entrega por amor hasta la muerte: los discípulos tendrían que saber ya que ellos también deben seguir este camino, pero aún no lo han comprendido, y por eso preguntan.


En su respuesta Jesús se presenta a sí mismo como camino: el que se una a él y haga como él, irá al Padre. Pero añade aún un nuevo paso: él es la verdad, es decir, la auténtica realización humana, porque manifiesta y hace lo que Dios es y quiere; y es la vida, es decir, la plenitud del ser hombre, la culminación plena de todo, la superación de todo mal y de la misma muerte. En él, pues, está todo lo que es el Padre; él, pues, es la única manera de llegar al Padre.

bottom of page