Verduras y lácteos vuelven a subir de precio
En la Feria del Agricultor, ubicada en las inmediaciones del Estadio Nacional, los productos lácteos acumulan una segunda semana de incrementos. El queso semiseco y el frijolero pasaron de 78 a 80 lempiras por libra, mientras que el queso ahumado subió de 98 a 100 lempiras.

7 de noviembre de 2026
Los precios de varios productos de consumo diario registraron nuevos incrementos en los mercados de Tegucigalpa, con aumentos de hasta 20 lempiras en algunas verduras y de dos lempiras por libra en diferentes derivados de la leche. Las variaciones representan un nuevo golpe para los consumidores, que aseguran tener mayores dificultades para completar sus compras de alimentos.
El encarecimiento de los productos agrícolas y alimenticios mantiene bajo presión el presupuesto de los hogares hondureños. Comerciantes atribuyen los ajustes a factores como el aumento de los costos de transporte, las dificultades en la producción y las condiciones climáticas que afectan la disponibilidad de verduras en los mercados.
En la Feria del Agricultor, ubicada en las inmediaciones del Estadio Nacional, los productos lácteos acumulan una segunda semana de incrementos. El queso semiseco y el frijolero pasaron de 78 a 80 lempiras por libra, mientras que el queso ahumado subió de 98 a 100 lempiras.
Los mayores cambios también se observan en el área de verduras. La libra de tomate pasó de 15 a 20 lempiras, mientras que el repollo aumentó de 10 a 20 lempiras. La lechuga registra uno de los incrementos más significativos, al alcanzar los 40 lempiras por libra, frente a los 15 lempiras que costaba anteriormente.
La cebolla roja también experimentó variaciones, pues su precio pasó de 40 a un rango de entre 60 y 70 lempiras. En otros puestos, el repollo se comercializa hasta en 50 lempiras, mientras que la papa registra un aumento de cinco lempiras.
Vendedoras consultadas señalaron que la escasez de algunos productos y las dificultades ocasionadas por la sequía están repercutiendo en los precios. También advirtieron que los mayores costos de transporte, relacionados con el combustible, podrían provocar nuevos ajustes en las próximas semanas.
La situación comienza a reflejarse en el comportamiento de las ventas. Comerciantes aseguran que los consumidores reducen las cantidades que compran y priorizan los alimentos indispensables, debido a que sus ingresos ya no cubren con la misma facilidad las necesidades de la canasta básica.
El panorama mantiene la preocupación entre las familias capitalinas, especialmente aquellas que destinan buena parte de sus ingresos a la alimentación. Mientras continúan las variaciones en los mercados, los consumidores enfrentan el desafío de ajustar sus presupuestos ante el encarecimiento de productos esenciales.

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