Inflación en Honduras sube a 5.56% en abril por alza en energía
Las autoridades monetarias explicaron que los choques de oferta han generado efectos de primera ronda en la economía, afectando principalmente la estructura de costos en sectores clave como energía, transporte y alimentos.

9 de mayo de 2026
La inflación interanual en Honduras se ubicó en 5.56% al cierre de abril de 2026, de acuerdo con datos oficiales, mostrando un incremento influenciado principalmente por el alza en los precios internacionales de los combustibles y otros efectos derivados de tensiones geopolíticas que han presionado el costo de la energía a nivel global.
El comportamiento inflacionario responde a factores externos de oferta, especialmente el aumento del petróleo en los mercados internacionales, lo que ha tenido un efecto directo en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En abril, el IPC registró una variación mensual de 1.73%, mientras que la inflación interanual pasó de 4.39% a 5.56%, ubicándose temporalmente por encima del rango de tolerancia del mediano plazo establecido por la autoridad monetaria (4.0% ± 1 punto porcentual).
Según el análisis económico, este desvío es considerado transitorio y consistente con las proyecciones del Programa Monetario, en el que se anticipaban presiones inflacionarias producto de choques externos, particularmente los vinculados al conflicto en Medio Oriente y su impacto en los mercados energéticos internacionales.
El informe detalla que el aumento de precios estuvo liderado por los bienes transables, que registraron una variación mensual de 2.09% y una tasa interanual de 6.29%, reflejando la sensibilidad de la economía nacional a factores externos como combustibles, transporte y alimentos importados. Por su parte, los bienes no transables aumentaron 1.35% en el mes y 4.83% en el año, evidenciando también presiones internas, aunque en menor medida.
Las autoridades monetarias explicaron que los choques de oferta han generado efectos de primera ronda en la economía, afectando principalmente la estructura de costos en sectores clave como energía, transporte y alimentos. En este sentido, el componente de energía fue el de mayor impacto, aportando 1.19 puntos porcentuales a la inflación total, impulsado por el alza en combustibles y tarifas eléctricas.
El sector de servicios también tuvo una incidencia relevante, con una contribución de 0.32 puntos porcentuales, destacando incrementos en pasajes de transporte urbano e interurbano, taxi colectivo, mototaxi y servicios aéreos. Asimismo, los alimentos aportaron 0.15 puntos porcentuales, mientras que los bienes contribuyeron con 0.07 puntos.
El análisis del Banco Central de Honduras señala que, sin las medidas de política monetaria aplicadas, la inflación habría sido aún mayor. Entre estas acciones se incluyen operaciones de absorción de liquidez y control de la emisión monetaria, con el objetivo de moderar las presiones inflacionarias y mantener la estabilidad del valor de la moneda nacional.
En cuanto a la composición del IPC, el 66.2% de los bienes y servicios registrados mostraron aumentos de precio, el 24.9% presentó disminuciones y el 8.9% no registró variación, lo que refleja una tendencia generalizada de incremento, aunque con comportamientos mixtos en algunos rubros.
A nivel regional, las mayores tasas inflacionarias se registraron en la región Oriental (6.92%), seguida del Resto Norte (6.27%) y el área Metropolitana de San Pedro Sula (5.98%). En contraste, las regiones con menor inflación fueron el Litoral Atlántico (5.48%), la región Occidental (4.91%) y el Distrito Central (4.77%), esta última por debajo del promedio nacional.
Las autoridades económicas reiteraron que, pese a las presiones externas, las proyecciones se mantienen dentro del escenario previsto en el Programa Monetario, con expectativas de convergencia gradual hacia el rango objetivo en el mediano plazo.



