Honduras proyecta crecimiento de 3.4% en 2026
Dentro de ese panorama, Centroamérica destaca como una de las subregiones con mejor desempeño relativo, impulsada por factores como el flujo constante de remesas, el dinamismo de servicios y la integración en cadenas productivas.

9 de abril de 2026
Honduras mantiene una perspectiva de estabilidad económica con una proyección de crecimiento del 3.4 % para 2026, según estimaciones del Banco Mundial.
El pronóstico se da en un escenario regional complejo, donde América Latina y el Caribe crecerían apenas un 2.1 % en 2026, reflejando un entorno internacional marcado por incertidumbre, baja inversión y presiones inflacionarias.
Dentro de ese panorama, Centroamérica destaca como una de las subregiones con mejor desempeño relativo, impulsada por factores como el flujo constante de remesas, el dinamismo de servicios y la integración en cadenas productivas.
El informe del Banco Mundial ubica a Honduras entre las economías con crecimiento moderado pero estable, lo que le permite posicionarse con cierta resiliencia frente a la desaceleración global.
Entre los principales motores de esta proyección destacan el consumo interno, el envío de remesas familiares y el desempeño de las exportaciones, elementos que continúan sosteniendo la actividad económica nacional en medio de un contexto internacional adverso.
No obstante, analistas advierten que este ritmo de crecimiento, aunque positivo, no es suficiente para resolver desafíos estructurales del país, como la alta informalidad laboral, la baja inversión y la limitada generación de empleo de calidad.
El reporte también señala que, para sostener e incrementar este crecimiento, Honduras deberá avanzar en reformas orientadas a fortalecer sus instituciones, mejorar el clima de negocios y atraer inversión tanto nacional como extranjera.
Asimismo, se destaca que el país tiene oportunidades dentro del contexto regional, especialmente por su participación en cadenas de valor y el papel de las remesas como soporte económico, aunque estos factores por sí solos no garantizan un desarrollo sostenido.
En ese sentido, el desafío principal radica en transformar la estabilidad macroeconómica en crecimiento inclusivo, capaz de reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de la población.
Mientras tanto, la proyección del 3.4 % coloca a Honduras por encima del promedio regional, pero también evidencia la necesidad de impulsar políticas que permitan un crecimiento más robusto y sostenible en el mediano plazo.



