Ganaderos de Olancho piden apoyo por bajo precio de la leche
Según reportes del sector, el precio ha pasado de aproximadamente 16 lempiras a cerca de 12 lempiras por unidad de medida en determinadas zonas, lo que reduce el margen disponible para cubrir los costos de producción.
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19 de octubre de 2026
Productores ganaderos del departamento de Olancho solicitan la intervención de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) ante la reducción del precio que reciben por la leche y el incremento de los costos necesarios para mantener sus fincas. La situación preocupa al sector, que advierte sobre las dificultades para sostener la rentabilidad de la actividad y garantizar los ingresos de las familias que dependen de ella.
La ganadería es una actividad importante para la economía rural hondureña, tanto por la producción de leche como por la generación de empleos y el abastecimiento de alimentos. Sin embargo, los productores enfrentan presiones económicas relacionadas con la alimentación del ganado, los medicamentos, el mantenimiento de las instalaciones y la mano de obra.
En Olancho, los ganaderos han expresado preocupación por la diferencia entre el precio que reciben por su producto y el valor que pagan los consumidores por los derivados lácteos.
Esta situación ha motivado llamados para revisar la cadena de comercialización y buscar condiciones más favorables para quienes trabajan en las fincas.
Los productores sostienen que la disminución en el pago por la leche afecta directamente sus ingresos, mientras los gastos de operación continúan presionando sus presupuestos. Según reportes del sector, el precio ha pasado de aproximadamente 16 lempiras a cerca de 12 lempiras por unidad de medida en determinadas zonas, lo que reduce el margen disponible para cubrir los costos de producción.
Ante este panorama, los ganaderos consideran necesario que la SAG establezca canales de diálogo con los representantes del rubro y promueva alternativas que contribuyan a mejorar las condiciones de comercialización. Entre sus principales preocupaciones figura la necesidad de contar con precios que permitan mantener la producción sin trasladar toda la carga económica a los pequeños y medianos productores.
Otro aspecto que genera inconformidad es la diferencia entre el pago recibido en las fincas y los precios de productos como el queso, la mantequilla y el quesillo en los mercados. Los representantes del sector han pedido examinar cómo se distribuyen los márgenes de ganancia entre los distintos participantes de la cadena láctea.
Mientras esperan respuestas, algunos productores han comenzado a diversificar sus fuentes de ingresos mediante la venta de animales para reproducción y otras actividades agrícolas. Estas opciones representan una forma de compensar parcialmente las pérdidas ocasionadas por la caída del precio de la leche, aunque no resuelven las dificultades estructurales del sector.
La situación también plantea desafíos para la producción nacional de alimentos y la estabilidad económica de las comunidades rurales. Por ello, los ganaderos esperan que las autoridades impulsen medidas de acompañamiento técnico y mecanismos de coordinación entre productores, industria y comercializadores.



