Xiomara Castro acusa intento de retorno al fraude y minimiza ataques a consejeras del CNE

10 de julio de 2025
Durante la inauguración de un proyecto de energía solar en Guanaja, isla del Caribe hondureño, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, lanzó duras críticas contra sectores políticos que según ella buscan regresar a las prácticas fraudulentas que caracterizaron procesos electorales anteriores, y restó importancia a los recientes ataques verbales sufridos por dos consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE) en el Congreso Nacional, perpetrados por simpatizantes del oficialista Partido Libre.
Los hechos ocurrieron el martes en el hemiciclo legislativo, cuando los consejeros del CNE Cossette López, Ana Paola Hall y Marlon Ochoa comparecían ante los diputados. En ese contexto, seguidores del Partido Libre irrumpieron en la sesión con gritos e insultos hacia las funcionarias. Pese a la polémica, Castro minimizó el incidente, calificándolo como un “show lamentable”, pero revelador.
“Ayer hubo un show en el Parlamento que sinceramente fue lamentable verlo, pero también cada día se van quitando las máscaras, se ponen en evidencia con las acciones y actitudes que adoptan”, comentó la mandataria, incluso entre risas.
Castro recordó que en los procesos electorales de 2013 y 2017 se cometieron fraudes, episodios que, aseguró, han sido documentados e incluso mencionados durante el juicio por narcotráfico contra el expresidente Juan Orlando Hernández en Nueva York. En contraste, resaltó que en las elecciones de 2021, donde resultó electa, el proceso fue “limpio y transparente”, con una victoria del 61 % de los votos.
“Lamentablemente, en 2017, hubo más de 60 personas fallecidas por el fraude. Esas heridas están abiertas. No queremos regresar a ese pasado oscuro”, señaló Castro.
La mandataria advirtió que hay sectores políticos que buscan reeditar aquellas elecciones viciadas para evitar que el pueblo vuelva a pronunciarse libremente en las urnas.
Castro dirigió sus críticas especialmente al bipartidismo tradicional Partido Nacional y Partido Liberal, a quienes acusó de obstaculizar las reformas propuestas por el CNE y de representar intereses de los grupos de poder que se oponen a la transformación del país.
“Hay diputados del bipartidismo que no quieren cambiar lo que hoy está estableciendo el CNE, porque representan a los grupos de poder. Son ellos los que se preocupan”, afirmó.
La presidenta enmarcó estas tensiones en lo que considera un proceso de “refundación de la patria”, que, según explicó, implica llevar justicia social y beneficios del Estado a las zonas más empobrecidas y excluidas del país.
Castro concluyó defendiendo su administración, asegurando que su gobierno no ha despojado a nadie de privilegios, pero sí ha cambiado el enfoque de gestión hacia las grandes mayorías, respondiendo a necesidades estructurales postergadas.
“El gobierno no le ha quitado nada a nadie. La única diferencia es que se ha dedicado a atender y resolver la problemática de un país para las grandes mayorías”, subrayó.
La reacción de la mandataria se da en un contexto de alta tensión política, marcado por disputas en el CNE sobre el diseño del sistema de transmisión de resultados (TREP), señalamientos de posibles fraudes, y una creciente polarización entre el oficialismo y la oposición, a pocos meses de celebrarse las elecciones generales de noviembre de 2025.



