Polémica por narcovuelo en La Mosquitia mientras FFAA anuncian radar hecho en Honduras

28 de agosto de 2025
El hallazgo de una avioneta cargada con cocaína en La Mosquitia sigue generando controversia.
El exoficial de inteligencia del Comando Sur de Estados Unidos, Jesús Romero, acusó al jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras, general Roosevelt Hernández, de minimizar el impacto del hecho y de restar importancia a la magnitud del narcotráfico en el país.
Romero afirmó en una entrevista televisiva que la aeronave, un jet Hawker con matrícula estadounidense alterada, transportaba más de 2,300 kilos de cocaína provenientes de Venezuela con destino a Estados Unidos. Según él, este episodio refleja la ruta activa entre ambos países y las limitaciones de Honduras para enfrentar el crimen organizado.
“El cargamento llegó intacto desde Venezuela hasta Gracias a Dios, lo que demuestra que los carteles tienen más capacidad logística que el propio Estado hondureño”, señaló Romero. También cuestionó la falta de transparencia del actual gobierno, e incluso vinculó el tema con la cercanía del expresidente Manuel Zelaya con Nicolás Maduro, señalado por EE. UU. como líder del Cartel de los Soles.
En paralelo, las Fuerzas Armadas anunciaron la instalación a finales de 2025 de un radar aéreo desarrollado en su totalidad por ingenieros militares hondureños. El dispositivo, bautizado como SDOBER/SRTR-100, tendrá un alcance de 100 kilómetros y busca convertirse en una herramienta clave para detectar aeronaves usadas en operaciones de narcotráfico.
El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Hernández Aguilar, destacó que este proyecto, conocido como “Radar 100% hondureño”, representa un avance histórico en la modernización de la defensa nacional. La iniciativa surgió en 2024 en la Universidad de Defensa de Honduras y actualmente se encuentra en fase de pruebas de campo.
Autoridades militares aseguraron que tanto el radar aéreo como un nuevo sistema marítimo recientemente entregado a la Fuerza Naval son parte de un plan integral para reforzar la seguridad y combatir al crimen organizado transnacional.
La polémica, sin embargo, queda abierta: mientras se anuncia tecnología para fortalecer la defensa, persisten los señalamientos sobre la capacidad real del país para frenar los cargamentos de droga que cruzan el territorio.



