
Diabetes Mellitus Tipo 2 representa un serio desafío de salud pública

18 de noviembre de 2025
18 de noviembre de 2025
Noviembre, 2025 (Tegucigalpa, Honduras). La diabetes mellitus tipo 2 se ha convertido en una de las enfermedades crónicas más comunes y de mayor impacto a nivel mundial generando complicaciones graves como ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores.
De acuerdo con datos de la Federación Internacional de Diabetes (FID), existen 588 millones de diabéticos diagnosticados hasta el 2024 (11 %), de los cuales 3.4 millones fallecieron por diabetes en el 2024 (9.3 % de las muertes globales), el 90 % de los casos padecen de DM tipo 2 y 9.5 millones presenta DM tipo 1; 635 millones padecen de prediabetes (12 %), 1 de cada 5 embarazos presentan hiperglicemia (23 millones) y el 43 % de los diabéticos no está diagnosticado. Se estima que para el año 2045, la cifra de personas afectadas aumentará en un 46%, alcanzando a más de 850 millones de individuos en todo el mundo.

En Honduras, el panorama no es distinto. Datos recientes indican que alrededor de 259 mil personas adultas entre 20 y 79 años viven con algún tipo de diabetes, lo que representa una prevalencia nacional del 4%. Sin embargo, aproximadamente un 52% desconocen su diagnóstico, lo que incrementa significativamente el riesgo de desarrollar complicaciones graves y limita las posibilidades de un tratamiento oportuno.
El representante de la Asociación Hondureña de Endocrinología y Metabolismo, el Dr. Daniel Pérez, destacó la importancia de abordar esta enfermedad de forma integral, señalando que “la diabetes mellitus tipo 2 representa un serio desafío de salud pública, no solo por su alta incidencia, sino por las complicaciones que conlleva cuando no se detecta ni se controla a tiempo. Es esencial que la población comprenda la importancia del diagnóstico temprano, la adherencia al tratamiento y la adquisición de hábitos saludables que permitan reducir su impacto y mejorar la calidad de vida de los pacientes”.

La diabetes tipo 2 aparece cuando el páncreas no produce suficiente insulina o cuando el cuerpo no la utiliza de manera eficaz, provocando niveles elevados de glucosa en la sangre. Esta hormona es esencial para regular el azúcar en el organismo, y su deficiencia sostenida puede dañar órganos y sistemas vitales, en especial los nervios y los vasos sanguíneos.
Entre los signos de alerta más frecuentes se incluyen la sed excesiva, el aumento en la frecuencia urinaria, la pérdida de peso involuntario, el cansancio, la visión borrosa, las heridas de lenta cicatrización, las infecciones recurrentes y el hormigueo o entumecimiento en manos y pies. Un diagnóstico temprano, a través de exámenes como la medición de glucosa en sangre, la glicemia basal o la hemoglobina glucosilada, resulta esencial para controlar adecuadamente la enfermedad y evitar complicaciones.

A pesar de su alta prevalencia, la diabetes tipo 2 puede prevenirse mediante la adopción de hábitos saludables, entre ellos una alimentación equilibrada, el control del peso corporal, la práctica regular de actividad física, la eliminación del consumo de tabaco y alcohol y la realización de chequeos médicos periódicos. Las complicaciones en estos pacientes aumentan día a día debido a la falta de educación e información, por lo que es fundamental llevar mensajes de concientización y ofrecer un acompañamiento integral por parte de los profesionales de salud.
“El tema de la diabetes debe mantenerse en el punto de mira de la opinión pública, pues exige acciones que permitan enfrentar su creciente impacto en la población. Solo mediante la educación, la prevención y la atención continua podremos cambiar el rumbo de esta patología que afecta cada vez a más hondureños”, subrayó el Dr. Pérez.
La Asociación Hondureña de Endocrinología y Metabolismo promueve el desarrollo de programas de educación, prevención y detección temprana para mejorar la comprensión de la enfermedad y fortalecer la formación de los profesionales de salud. Estas acciones son esenciales para reducir el impacto de la diabetes y promover una atención médica oportuna, equitativa y de calidad.



