Pronóstico climático anticipa más dificultades por sequía
Los especialistas explicaron que las lluvias registradas entre mayo y julio no han sido suficientes para recuperar los niveles de humedad en los suelos ni para favorecer la recarga de ríos, quebradas y embalses.

30 de julio de 2026
El déficit de precipitaciones que registra Honduras continuará afectando gran parte del territorio nacional durante los próximos meses, por lo que la crisis hídrica seguirá siendo uno de los principales desafíos para varias regiones del país, advirtió el Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos).
Los especialistas explicaron que las lluvias registradas entre mayo y julio no han sido suficientes para recuperar los niveles de humedad en los suelos ni para favorecer la recarga de ríos, quebradas y embalses. Como consecuencia, persiste un marcado déficit de precipitación que mantiene en alerta a las autoridades encargadas del monitoreo climático.
De acuerdo con los pronósticos de Cenaos, la situación será especialmente evidente en la capital y otras zonas del centro y sur del país, donde la escasez de lluvias continuará limitando la disponibilidad de agua para consumo humano y otras actividades. Las autoridades consideran que las precipitaciones previstas para las próximas semanas no serán suficientes para revertir el panorama actual.
El organismo meteorológico indicó que la emergencia hídrica podría prolongarse mientras no se registren lluvias de mayor intensidad y frecuencia. Además, recordó que varios municipios permanecen bajo vigilancia debido a las condiciones climáticas que predominan en el territorio nacional y que podrían modificarse dependiendo de la evolución de los sistemas atmosféricos.
La falta de agua también mantiene en preocupación a las comunidades ubicadas en el Corredor Seco, donde la sequía ha afectado la producción agrícola y el abastecimiento para miles de familias. En municipios como Soledad y San Antonio de Flores, en el departamento de El Paraíso, las autoridades locales han declarado emergencia debido a las pérdidas en los cultivos y al descenso en las fuentes de agua.
Expertos advierten que, de mantenerse el déficit de lluvias, podrían intensificarse los efectos sobre la agricultura, la ganadería y el suministro de agua potable, especialmente en las zonas más vulnerables. Asimismo, recomendaron fortalecer las medidas de ahorro del recurso hídrico y continuar el monitoreo permanente de las condiciones meteorológicas para responder oportunamente a cualquier cambio en el comportamiento del clima.










