Honduras fortalece estrategia agrícola con apoyo de la FAO
Expertos advierten que las altas temperaturas y la irregularidad en las lluvias continúan generando pérdidas económicas y reduciendo la capacidad productiva en varias zonas vulnerables del país.

6 de mayo de 2026
El Gobierno de Honduras y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) avanzan en una agenda conjunta enfocada en fortalecer la seguridad alimentaria, enfrentar los efectos de la sequía y mejorar la producción agrícola nacional, en medio de crecientes preocupaciones por el impacto climático sobre el campo hondureño.
La reunión entre autoridades hondureñas y representantes de la FAO permitió abordar nuevas líneas de cooperación técnica destinadas a respaldar a pequeños y medianos productores, reforzar los mecanismos de respuesta ante fenómenos climáticos y fortalecer la capacidad del país para garantizar el abastecimiento de alimentos.
Uno de los temas centrales del encuentro fue la prolongada sequía que afecta distintas regiones agrícolas de Honduras y que amenaza la producción de granos básicos, cultivos y el acceso al agua para miles de familias rurales. Expertos advierten que las altas temperaturas y la irregularidad en las lluvias continúan generando pérdidas económicas y reduciendo la capacidad productiva en varias zonas vulnerables del país.
Durante las conversaciones, la FAO destacó su acompañamiento en áreas consideradas estratégicas para Honduras, incluyendo programas de alimentación escolar, sistemas de alerta temprana, acciones preventivas frente a sequías, la Zonificación Agrícola del Riesgo Climático (ZARC) y el fortalecimiento de políticas relacionadas con agricultura familiar.
Las autoridades consideran que estas herramientas permitirán anticipar impactos climáticos, mejorar la planificación agrícola y reducir riesgos para productores que dependen directamente de las condiciones del clima para sostener sus cosechas. Asimismo, se busca impulsar prácticas agrícolas más resilientes y sostenibles frente al avance de fenómenos extremos asociados al cambio climático.
La seguridad alimentaria se ha convertido en uno de los principales desafíos para Honduras y otros países de Centroamérica, donde la combinación de sequías, pobreza rural y variabilidad climática continúa afectando la disponibilidad y acceso a los alimentos. Organismos internacionales han advertido que millones de personas en la región permanecen en condiciones de vulnerabilidad alimentaria debido a la disminución de la producción agrícola y al aumento de eventos climáticos extremos.
El Gobierno hondureño sostiene que la cooperación con la FAO también busca fortalecer capacidades técnicas, modernizar políticas públicas y respaldar a comunidades rurales que dependen del agro como principal fuente de ingresos. Además, la agenda incluye medidas orientadas a recuperar la producción nacional y reforzar la autosuficiencia alimentaria en productos básicos.
Especialistas en agricultura y medio ambiente señalan que Honduras enfrenta importantes retos para proteger su producción agrícola frente al impacto del cambio climático, especialmente en corredores secos donde las pérdidas por falta de lluvia se han vuelto recurrentes durante los últimos años.








