Confraternidad Evangélica de Honduras rechaza Acuerdo Ejecutivo sobre Pastilla de Anticoncepción de Emergencia, defiende derecho a la vida desde la concepción
La CEH señaló que el Artículo 60 de la Constitución establece que el derecho a la vida es inviolable y que este derecho corresponde a todos, sin distinción alguna. Además, el Artículo 67 de la Constitución establece que el niño por nacer debe ser considerado como nacido para todo lo que le favorezca, lo que implica que la vida del niño no nacido debe ser protegida.

12 de diciembre de 2024
La Confraternidad Evangélica de Honduras (CEH) se pronunció en contra del Acuerdo Ejecutivo N. 58-2022, publicado en la Gaceta, que permite el uso de la Pastilla de Anticoncepción de Emergencia (PAE) en el país. La CEH argumenta que este acuerdo va en contra de la Constitución de la República de Honduras y de los tratados internacionales que protegen el derecho a la vida.
La CEH señaló que el Artículo 60 de la Constitución establece que el derecho a la vida es inviolable y que este derecho corresponde a todos, sin distinción alguna. Además, el Artículo 67 de la Constitución establece que el niño por nacer debe ser considerado como nacido para todo lo que le favorezca, lo que implica que la vida del niño no nacido debe ser protegida.
La CEH también recordó que Honduras es signatario de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, que establece que el niño por nacer necesita protección y cuidado especial, incluso la debida protección legal, tanto antes como después del nacimiento.
La CEH expresó su anhelo de una nación en donde se respalde el pensamiento de la mayoría, que tiene como convicción el cuidado de la vida, desde su concepción hasta la muerte natural. La organización sostuvo que un embrión es una vida humana, es creación de Dios, y es única e irrepetible.
La CEH hizo un llamado a las autoridades para que reflexionen y asuman el compromiso de respetar y defender la convicción de las grandes mayorías en el país, quienes consideran que la vida debe ser protegida y respetada porque es un don de Dios. La organización reafirmó el derecho inalienable a la vida de los niños por nacer, así como el derecho de las embarazadas y de los niños a ser protegidos.
La CEH concluyó su declaración citando el Salmo 139, que dice: "Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras. Estoy maravillado... Mi embrión vio tus ojos, y en tu libro". estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas".










