Alertan sobre deterioro de la seguridad alimentaria en 10 departamentos
Las proyecciones indican que esa cifra podría incrementarse hasta los 2.2 millones al finalizar el año si no se fortalecen las acciones de asistencia y apoyo a las comunidades más afectadas.

30 de julio de 2026
Organizaciones que monitorean la seguridad alimentaria advirtieron sobre el deterioro de las condiciones de vida en al menos diez departamentos del país e hicieron un llamado a las autoridades y a la cooperación internacional para priorizar la atención de las familias más vulnerables, ante el aumento proyectado de personas con dificultades para acceder a los alimentos.
La alerta fue planteada por el director de la Red de Desarrollo Sostenible (RDS), Juan Carlos García, quien explicó que hasta mayo de 2026 alrededor de 1.8 millones de hondureños enfrentaban algún nivel de inseguridad alimentaria. Las proyecciones indican que esa cifra podría incrementarse hasta los 2.2 millones al finalizar el año si no se fortalecen las acciones de asistencia y apoyo a las comunidades más afectadas.
Según el análisis, la situación afecta principalmente a hogares que dependen de la agricultura de subsistencia, familias con ingresos limitados y poblaciones expuestas a fenómenos climáticos que han reducido la producción de alimentos y las oportunidades de empleo temporal.
A ello se suma el incremento en el costo de la canasta básica, que limita aún más el acceso a una alimentación adecuada.
García señaló que la respuesta debe concentrarse en los diez departamentos identificados con mayores niveles de vulnerabilidad, mediante programas que combinen asistencia alimentaria inmediata con medidas para fortalecer la producción agrícola, mejorar el acceso al agua y generar oportunidades de ingreso para las familias rurales. El objetivo es reducir el riesgo de que más personas caigan en condiciones de crisis alimentaria.
El representante de la RDS también enfatizó que la atención no debe limitarse a la entrega de alimentos, sino incluir políticas públicas que impulsen la resiliencia de las comunidades frente a las sequías, inundaciones y otros eventos climáticos que afectan de manera recurrente al sector agropecuario hondureño. Asimismo, destacó la importancia de coordinar esfuerzos entre el Gobierno, municipalidades, organismos internacionales y organizaciones comunitarias.
Especialistas advierten que la inseguridad alimentaria no solo repercute en la nutrición de la población, sino también en la salud, el rendimiento escolar y el desarrollo económico de las comunidades. Por ello, consideran indispensable que las estrategias de apoyo se implementen con rapidez para evitar un mayor deterioro de las condiciones de vida durante los próximos meses.










