Zelenski acepta tregua energética y Putin evita confirmar el acuerdo
Sin embargo, el Kremlin evitó confirmar que exista un compromiso formal, mientras la Unión Europea aprobó nuevas sanciones contra personas y empresas vinculadas al complejo militar-industrial ruso.

13 de octubre de 2026
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, manifestó su disposición a suspender los ataques contra instalaciones energéticas rusas si Moscú adopta la misma medida, luego de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, anunciara un supuesto entendimiento entre ambos países. Sin embargo, el Kremlin evitó confirmar que exista un compromiso formal, mientras la Unión Europea aprobó nuevas sanciones contra personas y empresas vinculadas al complejo militar-industrial ruso.
La propuesta busca frenar los ataques contra infraestructuras energéticas, una estrategia que ha afectado el suministro eléctrico y otros servicios esenciales durante la guerra. En los últimos meses, tanto Rusia como Ucrania han golpeado instalaciones relacionadas con la producción y distribución de energía, aumentando la presión sobre sus respectivos sistemas económicos y sobre la población civil.
El anuncio de Trump generó dudas entre los aliados europeos de Kiev, debido a que no se había confirmado públicamente un acuerdo aceptado por las dos partes. La falta de claridad también coincidió con la decisión de Washington de flexibilizar ciertas restricciones para permitir nuevamente exportaciones rusas de diésel.
Durante una intervención por videoconferencia en el Foro de Seguridad de Varsovia, Zelenski reiteró que su Gobierno está dispuesto a respetar una pausa en las operaciones contra instalaciones energéticas, siempre que Rusia cumpla las mismas condiciones. El mandatario ucraniano aseguró que su país necesita medidas concretas para reducir la escalada militar y no únicamente anuncios diplomáticos.
El presidente también denunció que, después de conocerse la declaración de Trump, fuerzas rusas atacaron una instalación eléctrica en la región de Járkov. Por ese motivo, Kiev sostiene que no puede dar por iniciada una tregua mientras continúen las ofensivas contra su infraestructura y mantiene su derecho a responder a los ataques.
Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, evitó confirmar el acuerdo y se limitó a señalar que los contactos diplomáticos continúan. La respuesta rusa dejó en incertidumbre la entrada en vigor de la pausa, mientras el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, cuestionó las intenciones de Kiev y afirmó que Ucrania podría aprovechar un alto el fuego para reorganizar sus fuerzas y recibir más armamento de sus aliados.
En paralelo, los ministros de Exteriores de la Unión Europea aprobaron un nuevo paquete de sanciones que incluye a cerca de 1,600 personas y entidades relacionadas con la industria militar rusa. Las medidas buscan limitar la capacidad de Moscú para fabricar y adquirir componentes utilizados en misiles, drones y otros sistemas de armamento.


