Ucrania reanuda ataques contra refinerías rusas cerca de Moscú
El presidente Volodímir Zelenski anunció el fin de la pausa en estas operaciones, mientras Kiev denuncia nuevos bombardeos rusos contra instalaciones energéticas ucranianas.

15 de octubre de 2026
Ucrania reanudó este jueves los ataques contra instalaciones petroleras de Rusia, tras una breve pausa en las operaciones contra infraestructura energética que había sido anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, en un intento por reducir las hostilidades entre ambos países.
Uno de los principales objetivos fue una refinería ubicada en la región rusa de Riazán, aproximadamente a 200 kilómetros de Moscú. El ataque con drones provocó un incendio y daños materiales, según informaron las autoridades regionales rusas, que indicaron que, de manera preliminar, no se reportaban víctimas.
El gobernador de Riazán, Pável Malkov, señaló que la zona fue objeto de un ataque masivo durante la madrugada y la mañana del jueves. Equipos de emergencia acudieron al lugar para controlar la situación, mientras las autoridades evaluaban las afectaciones.
Zelenski anuncia el fin de la pausa
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que su país retomaría las operaciones contra las refinerías rusas, al considerar que Moscú continuó atacando instalaciones energéticas de Ucrania durante el período de distensión.

En declaraciones al diario británico Financial Times, el mandatario sostuvo que Kiev había aceptado una interrupción de tres días en este tipo de ataques, pero denunció que Rusia lanzó al menos un centenar de ofensivas contra infraestructura ucraniana en el transcurso de una semana.
La tregua energética había sido anunciada por Trump, aunque ni Moscú ni Kiev confirmaron formalmente un acuerdo bilateral. El Kremlin, por su parte, aseguró que los términos de la supuesta tregua no llegaron a concretarse.
Ucrania también reporta ataques contra objetivos militares
En paralelo, la Armada ucraniana afirmó haber atacado con misiles de crucero Neptún un aeródromo militar en la región rusa de Vorónezh, donde, según Kiev, fueron alcanzados seis cazabombarderos Su-34M.
Las autoridades ucranianas sostienen que estas aeronaves son utilizadas por las fuerzas rusas para lanzar bombas guiadas y misiles contra posiciones militares y localidades de Ucrania. No obstante, el alcance de los daños reportados por Kiev no había sido verificado de forma independiente.
Por otro lado, Ucrania denunció recientes ataques rusos contra centrales termoeléctricas en Kiev y su región, así como afectaciones al suministro eléctrico en otras zonas del país, incluida Járkov.
Aumentan las tensiones diplomáticas
La reanudación de los bombardeos también ocurre en medio de diferencias entre Zelenski y Trump sobre la estrategia para poner fin a la guerra. El mandatario ucraniano expresó su preocupación por una supuesta reducción del intercambio de información de inteligencia militar estadounidense y por las limitaciones en los servicios de comunicación satelital que, según Kiev, afectan sus operaciones.
Mientras tanto, Rusia ha cuestionado las ofensivas ucranianas contra su infraestructura energética y sostiene que estas acciones dificultan los esfuerzos para alcanzar un entendimiento.
La nueva escalada pone nuevamente en duda las posibilidades de establecer una tregua duradera, mientras ambos países mantienen ataques contra objetivos estratégicos y persisten las diferencias sobre las condiciones necesarias para detener el conflicto.


