Trump impone arancel del 50% a productos de Canadá
La nueva política afectará a cerca de 20 mil millones de dólares en importaciones canadienses, incluyendo productos de sectores como bebidas alcohólicas, lácteos, automóviles, cemento, textiles y otros bienes.

21 de julio de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la aplicación de nuevos aranceles del 50% a una amplia lista de productos importados desde Canadá, una medida que aumenta las tensiones comerciales entre ambos países y abre una nueva etapa de presión en la relación económica bilateral. La decisión fue justificada por la Casa Blanca como una respuesta a lo que considera prácticas comerciales desfavorables para empresas estadounidenses.
La nueva política afectará a cerca de 20 mil millones de dólares en importaciones canadienses, incluyendo productos de sectores como bebidas alcohólicas, lácteos, automóviles, cemento, textiles y otros bienes. Algunos productos estratégicos, como energía, potasa, minerales críticos y ciertos productos pesqueros, quedaron excluidos de la medida.
La decisión ocurre en medio de un deterioro de las relaciones comerciales entre Washington y Ottawa, dos de los principales socios económicos de América del Norte. El Gobierno estadounidense sostiene que Canadá mantiene medidas que perjudican a exportadores estadounidenses, especialmente en sectores como vehículos, productos agrícolas y bebidas.
Para aplicar los nuevos impuestos, la administración Trump recurrió a la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930, una herramienta poco utilizada que permite establecer tarifas adicionales cuando se considera que otro país impone condiciones comerciales injustas contra Estados Unidos.
La Casa Blanca explicó que los nuevos aranceles buscan proteger a trabajadores, agricultores y empresas estadounidenses frente a lo que denomina prácticas comerciales discriminatorias. Según la administración Trump, Canadá ha aplicado restricciones que afectan el acceso de productos estadounidenses a su mercado, especialmente en áreas consideradas estratégicas.
Entre los sectores señalados se encuentran la industria automotriz, los productos lácteos y las bebidas alcohólicas. Washington argumenta que las condiciones actuales generan desventajas para productores estadounidenses y que la imposición de tarifas pretende equilibrar la relación comercial entre ambas economías.
La medida entrará en vigor después de un período establecido para permitir nuevas conversaciones entre ambos gobiernos. Durante ese tiempo, autoridades comerciales de los dos países tendrán la posibilidad de buscar acuerdos que eviten una mayor escalada del conflicto.
Desde Canadá, el primer ministro Mark Carney cuestionó la decisión y señaló que Ottawa ha buscado soluciones negociadas dentro de los canales existentes. El Gobierno canadiense advirtió que los nuevos impuestos podrían generar efectos negativos tanto para empresas como para consumidores de ambos países debido al alto nivel de integración de sus economías.



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