Trump evalúa nuevas acciones contra Irán
En ese contexto, utilizó una expresión extremadamente dura al referirse a la posibilidad de destruir el país, mientras también señaló que estaría dispuesto a reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian.

21 de septiembre de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que se encuentra en una “fase de decisión” sobre el conflicto con Irán y planteó públicamente la posibilidad de intensificar las acciones militares contra el país. La declaración fue divulgada por el corresponsal de asuntos exteriores de Fox News, Trey Yingst, después de una conversación con el mandatario.
Trump aseguró que analiza distintas alternativas frente a Teherán, entre ellas aumentar la presión económica, alcanzar un acuerdo o recurrir a una ofensiva de mayor alcance. En ese contexto, utilizó una expresión extremadamente dura al referirse a la posibilidad de destruir el país, mientras también señaló que estaría dispuesto a reunirse con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian.
La tensión forma parte del conflicto iniciado el 28 de febrero de 2026, que ha involucrado a Estados Unidos, Israel e Irán y que posteriormente se extendió a otros escenarios de Oriente Medio. La situación también ha afectado el suministro energético y provocado un aumento de las preocupaciones sobre la estabilidad regional.
Según el relato de Yingst, Trump considera que debe tomar una decisión sobre el siguiente paso de su administración. El mandatario adelantó además que podrían producirse “cosas muy importantes” en los próximos días, sin precisar públicamente qué medidas concretas contempla.
Las declaraciones se conocen pocos días después de que Trump expresara una posición similar durante una entrevista con Axios. En aquella ocasión, manifestó que debía decidir si intensificaba las operaciones contra el Gobierno iraní o si optaba por otra vía.
Al mismo tiempo, Trump dejó abierta la posibilidad de un encuentro con Pezeshkian, quien tiene previsto acudir a Nueva York para participar en la Asamblea General de Naciones Unidas. Esto mantiene sobre la mesa una eventual vía diplomática pese al incremento de las amenazas entre ambos gobiernos.
Desde Teherán, las autoridades han advertido que cualquier nueva ofensiva estadounidense tendría una respuesta. Reuters reportó que Irán amenazó con atacar bases estadounidenses y objetivos vinculados a sus aliados regionales si Washington reanuda operaciones de gran escala.
La escalada también tiene consecuencias fuera del ámbito militar. Los enfrentamientos han alterado el comercio energético internacional y elevado la presión sobre los precios del petróleo, mientras los ataques y amenazas en zonas como el estrecho de Ormuz y el mar Rojo mantienen preocupación entre gobiernos y mercados.
En Estados Unidos, el conflicto también ha comenzado a generar preocupación por sus efectos económicos, particularmente por el incremento del precio de los combustibles. La administración Trump enfrenta ahora el desafío de definir su siguiente movimiento mientras mantiene abiertas, al menos públicamente, tanto la opción militar como la posibilidad de negociar con Teherán.


