Trump destituye a fiscal general
Durante su gestión, la funcionaria enfrentó críticas relacionadas con el manejo de casos de alto perfil, incluyendo controversias por documentos vinculados al caso Epstein y decisiones consideradas politizadas.

3 de abril de 2026
El presidente de Donald Trump ordenó la destitución de la fiscal general Pam Bondi, en una decisión que marca un nuevo movimiento dentro de su gabinete en medio de tensiones políticas y cuestionamientos a su gestión.
La salida de Bondi ocurre en un escenario de presión sobre el Departamento de Justicia, institución que ha estado en el centro del debate por su papel en investigaciones sensibles y por señalamientos sobre su independencia.
Durante su gestión, la funcionaria enfrentó críticas relacionadas con el manejo de casos de alto perfil, incluyendo controversias por documentos vinculados al caso Epstein y decisiones consideradas politizadas.
El anuncio fue realizado por el propio mandatario, quien, pese a confirmar la destitución, destacó públicamente la lealtad de Bondi y su desempeño al frente del Departamento de Justicia. Sin embargo, la decisión responde a una creciente inconformidad con su trabajo, especialmente por resultados considerados insuficientes en procesos judiciales relevantes.
Como medida inmediata, el Gobierno designó al fiscal adjunto Todd Blanche como titular interino, mientras se define quién asumirá de forma permanente el cargo. Blanche es una figura cercana al entorno del presidente y ha tenido participación en su defensa legal en procesos anteriores.
La salida de Bondi se produce tras poco más de un año en funciones, un periodo marcado por decisiones polémicas y reestructuraciones internas dentro del Departamento de Justicia.
Analistas señalan que su gestión estuvo bajo constante escrutinio tanto de sectores políticos como de la opinión pública.
Asimismo, la destitución se suma a otros cambios recientes dentro del gabinete, reflejando una dinámica de ajustes en el equipo de gobierno en medio de un contexto político complejo y de alta presión institucional.
Pese a su salida, se ha indicado que Bondi podría asumir un nuevo rol fuera del sector público, mientras continúan las discusiones sobre el rumbo del sistema de justicia y el impacto de estas decisiones en la institucionalidad estadounidense.



