
Trump cierra definitivamente la histórica agencia Usaid
2 de julio de 2025

El Gobierno del presidente Donald Trump anunció este martes el cierre definitivo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), una institución emblemática creada en 1961 durante el mandato de John F. Kennedy y que por décadas fue el mayor canal de ayuda humanitaria del país en el mundo.
La Usaid ha sido durante décadas una herramienta fundamental de la política exterior estadounidense, tanto para asistencia humanitaria como para avanzar intereses estratégicos de Washington. Si bien fue criticada por su sesgo político en algunos países, también fue clave en la reducción de la pobreza, educación, equidad de género y desarrollo sostenible en múltiples regiones.
El cierre de la agencia es visto como un símbolo del repliegue internacional de EEUU bajo la doctrina “America First” de Trump, que busca limitar la proyección global del país y concentrarse en intereses internos y estratégicos.
La decisión, que marca el fin de más de seis décadas de cooperación internacional, fue justificada como parte de los recortes presupuestarios y la reorganización estatal impulsada por la administración Trump junto con el magnate Elon Musk, principal defensor de una política fiscal austera. Desde este martes, el Departamento de Estado asume todas las funciones que antes desempeñaba la Usaid.
El secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la agencia “no ha cumplido sus objetivos desde el fin de la Guerra Fría” y que operaba como una “organización benéfica” que, en su opinión, apoyaba incluso a “grupos antiestadounidenses” y “operaciones de cambio de régimen”.
Rubio, antes defensor de la ayuda exterior, declaró en un comunicado:
“Esta era de ineficiencia ha llegado oficialmente a su fin. Bajo la Administración de Trump, finalmente tendremos una ayuda exterior que priorice nuestros intereses nacionales”.
En el proceso de desmantelamiento iniciado en febrero, el 83 % de los programas de cooperación fueron cancelados, afectando a más de 5,200 contratos. De los cerca de 10,000 empleados y contratistas que tenía la Usaid en Washington y sus delegaciones globales, solo 294 permanecerán en funciones para mantener actividades mínimas.
Rubio insistió en que los estadounidenses no deben financiar “gobiernos fallidos” y prometió que cualquier ayuda futura será “específica y limitada en el tiempo”.
La desaparición de la Usaid ha generado fuertes reacciones. Organismos humanitarios y expertos en salud pública han advertido sobre un enorme vacío en programas de desarrollo, salud y respuesta ante emergencias en países en vías de desarrollo.
Un estudio del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), publicado en The Lancet, señala que los recortes en ayuda exterior de EEUU podrían provocar más de 14 millones de muertes prevenibles de aquí a 2030, al dejar sin financiamiento programas clave para combatir el VIH/Sida, la malaria y enfermedades tropicales desatendidas.



