Tribunal frena plan de Trump sobre voto por correo
La medida incluía disposiciones relacionadas con la verificación de la elegibilidad de los votantes y la coordinación de agencias federales en el proceso electoral.

27 de julio de 2026
Un tribunal federal de apelaciones de Estados Unidos rechazó la solicitud del Gobierno del presidente Donald Trump para aplicar nuevas restricciones al voto por correo antes de las próximas elecciones, manteniendo suspendidas varias disposiciones de una orden ejecutiva impulsada por la Casa Blanca.
La decisión judicial representa un nuevo revés para la administración Trump en su intento de establecer cambios sobre la forma en que se gestionan las boletas electorales enviadas por correo, una medida que había generado una fuerte disputa entre autoridades federales y gobiernos estatales.
La controversia inició luego de que Trump emitiera una orden ejecutiva que planteaba nuevas condiciones para el manejo del voto por correo en varios estados. La medida incluía disposiciones relacionadas con la verificación de la elegibilidad de los votantes y la coordinación de agencias federales en el proceso electoral.
El Gobierno estadounidense defendió la iniciativa como una forma de reforzar la seguridad electoral y evitar posibles irregularidades, mientras que varios estados y organizaciones opositoras argumentaron que la orden excedía las facultades presidenciales y afectaba competencias que corresponden a las autoridades estatales.
La disputa legal fue impulsada por una coalición de estados que consideraron que la administración federal estaba intentando intervenir en aspectos que históricamente han sido regulados por las entidades estatales y por el Congreso.
Los demandantes señalaron que las nuevas reglas podrían generar obstáculos para los ciudadanos que utilizan el voto por correo y alterar procedimientos establecidos antes de los comicios.
El tribunal de apelaciones mantuvo vigente la suspensión emitida previamente por una corte inferior, lo que impide que las disposiciones cuestionadas entren en aplicación mientras continúa el proceso judicial.
La administración Trump ha sostenido que los cambios buscan garantizar mayor control y transparencia en los procesos electorales, argumentando que es necesario establecer mecanismos más estrictos para confirmar la validez de los votos.
Sus opositores, en cambio, consideran que las medidas representan una ampliación del poder federal sobre la organización de elecciones y podrían limitar el acceso de algunos ciudadanos al sufragio.



