Terremoto en Colombia deja 312 víctimas
Una semana después del desastre, las autoridades comenzaron a trasladar el foco de las operaciones desde la búsqueda y rescate hacia la evaluación de daños, retiro de escombros y atención de las familias que perdieron sus viviendas.

19 de agosto de 2026
El Gobierno colombiano elevó a 312 el número de víctimas mortales del terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, una cifra que coincide con el balance presentado por el Instituto de Medicina Legal (IML).
El sismo golpeó principalmente el occidente del país y dejó una extensa zona afectada.
Los cuerpos recuperados y trasladados a Medicina Legal proceden de los departamentos de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca, mientras los equipos de emergencia continúan atendiendo a las comunidades damnificadas.
El terremoto ocurrió el 10 de agosto de 2026 y tuvo una magnitud de 7,4. Su impacto alcanzó varias ciudades y municipios, provocando daños en viviendas, hospitales, centros educativos y otras instalaciones.
Entre las víctimas identificadas por Medicina Legal figuran 24 menores de edad, según el reporte divulgado por el organismo.
Una semana después del desastre, las autoridades comenzaron a trasladar el foco de las operaciones desde la búsqueda y rescate hacia la evaluación de daños, retiro de escombros y atención de las familias que perdieron sus viviendas.
Un informe de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres señaló que 470 municipios de 15 departamentos habían reportado afectaciones y que más de 294,000 personas resultaron damnificadas.
El Gobierno colombiano enfrenta ahora la tarea de recuperar la infraestructura dañada y brindar soluciones habitacionales a miles de familias. Las primeras estimaciones oficiales sitúan las pérdidas económicas en alrededor de 30 billones de pesos colombianos, equivalentes a unos 9,600 millones de dólares.
Las autoridades también mantienen la atención sobre las zonas donde persisten estructuras inestables y continúan los trabajos para localizar a personas que todavía figuran como desaparecidas.
La magnitud de la emergencia ha generado además una respuesta internacional. Países y organizaciones han comenzado a enviar asistencia humanitaria para apoyar las labores de recuperación y atender necesidades básicas de las comunidades afectadas.
Con el nuevo balance de 312 fallecidos, Colombia entra en una etapa distinta de la emergencia, marcada por la recuperación de las zonas devastadas y el desafío de reconstruir viviendas e infraestructura sin dejar atrás a las comunidades más afectadas.



