Rusia limita combustible en Moscú tras ofensiva con drones
La restricción establece que los clientes de determinadas estaciones de Gazprom Neft podrán comprar un máximo de 30 litros de gasolina por abastecimiento.

21 de septiembre de 2026
Las autoridades de Moscú limitaron a 30 litros por vehículo la venta de gasolina en estaciones de servicio de Gazprom Neft, después de un ataque nocturno con drones que alcanzó la refinería de Kapotnia, al sureste de la capital rusa. Antes de la medida, los conductores podían adquirir hasta 60 litros por vehículo.
El ataque ocurrió durante la última jornada de las elecciones parlamentarias rusas y formó parte de una amplia ofensiva con drones contra Moscú y otras zonas de Rusia. Las autoridades rusas informaron de cientos de aparatos interceptados en dirección a la capital, mientras que el alcalde Serguéi Sobianin calificó el episodio como uno de los mayores ataques de este tipo registrados contra Moscú.
La refinería de Kapotnia, perteneciente a Gazprom Neft, es una instalación importante para el suministro de combustibles de la región de Moscú y ya había sido afectada por un ataque en junio. La nueva ofensiva volvió a generar preocupación sobre el abastecimiento de derivados del petróleo en la zona.
La restricción establece que los clientes de determinadas estaciones de Gazprom Neft podrán comprar un máximo de 30 litros de gasolina por abastecimiento. La medida representa una reducción de la cantidad permitida antes del ataque y busca administrar las existencias disponibles tras los daños registrados en la infraestructura petrolera.
El impacto sobre la refinería se produjo durante una noche marcada por una intensa actividad de drones. El Ministerio de Defensa ruso afirmó que sus fuerzas derribaron 1,110 drones en territorio ruso, Crimea y zonas del mar Negro, mientras que Sobianin señaló que alrededor de 450 aparatos fueron destruidos cuando se dirigían hacia Moscú.
El ataque también provocó víctimas y daños materiales en la región. Las autoridades locales reportaron inicialmente dos fallecidos y más de 20 heridos, aunque posteriormente el balance aumentó a tres muertos, además de daños en viviendas y otras instalaciones.
La ofensiva tuvo además repercusiones en el transporte aéreo. Cientos de vuelos fueron cancelados o retrasados debido a las restricciones de seguridad aplicadas en los aeropuertos de Moscú durante el desarrollo de los ataques.
Los nuevos daños se producen en un contexto de dificultades en el suministro de combustibles dentro de Rusia. Durante los últimos meses, ataques contra refinerías y otras instalaciones petroleras han contribuido a interrupciones localizadas y a la aplicación de límites de venta en distintas regiones del país.
Las autoridades rusas continúan evaluando los daños ocasionados por la ofensiva, mientras la situación del abastecimiento de gasolina en Moscú permanece bajo vigilancia. El episodio vuelve a mostrar cómo los ataques contra instalaciones energéticas están teniendo consecuencias que trascienden el ámbito estrictamente militar y alcanzan servicios y actividades cotidianas de la población.


