
Rodríguez y el chavismo se comprometen a “rescatar” a Maduro y su esposa
8 de enero de 2026

En un acto realizado este miércoles en la capital venezolana, Delcy Rodríguez, quien fue juramentada como presidenta encargada de Venezuela, se reunió con dirigentes del Gran Polo Patriótico (GPP) y representantes de los partidos que conforman la alianza chavista para definir una hoja de ruta ante la crisis política desencadenada tras la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas de Estados Unidos.
Durante el encuentro, celebrado en el Teatro Teresa Carreño, Rodríguez y los líderes oficialistas acordaron tres objetivos centrales. El más destacado fue el de trabajar por “el rescate” de Maduro y Flores, a quienes calificaron de víctimas de un supuesto “secuestro” por parte de fuerzas extranjeras. Las otras metas planteadas fueron garantizar la paz en todo el territorio nacional y mantener la gobernabilidad política frente a los actuales desafíos.
La reunión congregó a figuras prominentes del chavismo, entre ellas el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez hermano de la mandataria encargada, el ministro de Interior, Diosdado Cabello, gobernadores, diputados, vicepresidentes sectoriales y dirigentes del GPP, quienes refrendaron su respaldo al plan delineado por Rodríguez.
Rodríguez, quien ha asumido funciones de liderazgo tras la salida de Maduro del país, instó a la unidad interna y a consolidar una “unidad monolítica” que permita enfrentar la coyuntura política y económica. También subrayó la importancia de reforzar la producción nacional y avanzar los llamados “motores de la agenda económica bolivariana” para sostener el aparato productivo venezolano en medio de la crisis.
El llamado al “rescate” de Maduro y su esposa ocurre en un contexto de fuerte tensión interna y disputas sobre la legitimidad del poder en Venezuela, luego de que fuerzas estadounidenses capturaran al exmandatario en un operativo que incluyó ataques en Caracas y estados cercanos y que según funcionarios venezolanos dejó decenas de muertos.
Maduro y Flores fueron trasladados a Estados Unidos, donde enfrentan cargos federales vinculados a narcotráfico y otros delitos, y han negado su culpabilidad ante un tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
La declaración del gobierno interino de Rodríguez ha sido acompañada por acusaciones contra Washington por una supuesta violación de la soberanía venezolana, término utilizado por los oficialistas para describir la operación extranjera. Además, representantes del chavismo insistieron en la necesidad de que la comunidad internacional reconozca y responda a lo que califican como actos de agresión.
Analistas sostienen que esta postura oficialista refleja tanto una resistencia política interna ante la ausencia del líder histórico como un intento por mantener cohesión dentro de las filas del Partido Socialista Unido de Venezuela y sus aliados, en medio de un escenario incierto de negociaciones, presiones internacionales y cambios en la estructura de poder del país.



