
Redadas migratorias masivas en Los Ángeles dejan decenas de detenidos
7 de junio de 2025

El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) realizó este viernes una serie de redadas migratorias en Los Ángeles, desplegando agentes armados que desataron enfrentamientos con activistas y miembros de la comunidad que intentaban impedir las detenciones.
En una escalada de las operaciones migratorias bajo la administración de Donald Trump, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) llevó a cabo una serie de redadas simultáneas en zonas hispanas de Los Ángeles, con la intención de arrestar a trabajadores indocumentados.
La acción generó fuertes enfrentamientos con activistas y la comunidad local, que denunciaron el uso de tácticas que buscan sembrar terror y critican la colaboración de fuerzas policiales locales. Estas redadas reflejan la presión para alcanzar la meta federal de miles de arrestos diarios, aumentando la tensión social y política en la ciudad.
Defensores de los inmigrantes reportaron al menos tres grandes operativos en zonas predominantemente hispanas del centro de la ciudad. A través de mensajes de texto, se advertía a la comunidad sobre la presencia de agentes de ICE en varios puntos de Los Ángeles.
Dos de las redadas se llevaron a cabo en negocios del Distrito de la Moda, donde se arrestaron al menos dos docenas de trabajadores. Imágenes aéreas difundidas por la televisora KTLA mostraron a un manifestante que cayó al suelo al tratar de impedir que una camioneta policial se llevara a los detenidos.
El operativo contó con apoyo de agentes en uniformes camuflados y vehículos blindados, que incluso usaron gases para dispersar a los manifestantes. El FBI confirmó su participación en las redadas y se observaron también agentes identificados con la DEA.
Ron Góchez, director del colectivo Unión del Barrio, calificó las acciones como un «ataque coordinado armado y terrorista», denunciando que estas operaciones buscan infundir miedo entre los trabajadores.
Las redadas iniciaron a las 7 de la mañana con la detención de varios jornaleros en un comercio de materiales de construcción en el área de Westlake, comunidad con fuerte presencia centroamericana y mexicana. También hubo reportes de operaciones cerca de escuelas, lo que llevó a padres y maestros a organizar vigilias para proteger a sus hijos.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, expresó su «profunda indignación» ante las tácticas usadas, que considera que «siembran terror» y «perturban la seguridad» de la ciudad. Bass aseguró estar en contacto con organizaciones defensoras de inmigrantes para brindar apoyo.
Por otro lado, la participación de la Policía de Los Ángeles (LAPD) en al menos uno de los lugares generó críticas, pues las leyes estatales limitan la colaboración con ICE. El jefe del LAPD, Jim McDonnell, aclaró que su departamento no participará en deportaciones masivas ni verificará estatus migratorios.
Una manifestación está convocada para la noche del viernes frente a la cárcel de inmigración en el centro de Los Ángeles, cerca de la Alcaldía, donde miembros de la comunidad se congregaron para protestar.
Este operativo simultáneo es el mayor desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, quien prometió deportaciones masivas. La administración ha implementado cambios en ICE para aumentar los arrestos, con la meta de alcanzar al menos 3.000 detenciones diarias.
Estas acciones han generado rechazo creciente, especialmente tras incidentes como el ocurrido la semana pasada en San Diego, donde agentes armados de ICE usaron gases contra una multitud que defendía a trabajadores arrestados. Organizaciones de padres y maestros también han denunciado la detención de menores y sus familias, como el caso del niño de 9 años Mártir García Lara y su padre, arrestados tras presentarse en una corte de inmigración.


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