Panamá reafirma la soberanía del Canal frente a las críticas de Trump
Desde el pasado fin de semana, Trump calificó las tarifas del canal interoceánico como una "estafa" que perjudica a Estados Unidos, principal usuario de esta vía, y expresó preocupación por una supuesta influencia china en su operación. Además, insinuó la posibilidad de exigir que el canal vuelva a manos estadounidenses.

El presidente de Panamá, José Raúl Mulino, aseguró este jueves que esperará a la toma de posesión de Donald Trump el próximo 20 de enero para discutir temas de la agenda bilateral, como la migración irregular y el terrorismo, así como las recientes declaraciones del presidente. electo sobre el Canal de Panamá. Mulino dejó claro que no hay nada que pueda cambiar la realidad de que el canal "es y seguirá siendo panameño".
Desde el pasado fin de semana, Trump calificó las tarifas del canal interoceánico como una "estafa" que perjudica a Estados Unidos, principal usuario de esta vía, y expresó preocupación por una supuesta influencia china en su operación. Además, insinuó la posibilidad de exigir que el canal vuelva a manos estadounidenses.
Mulino desestimó estas declaraciones y subrayó que la administración del canal no está sujeta a negociación. "Hasta el 20 de enero el señor Trump no es presidente (…) lo que él diga ya se lo aclaré. Esperaré a tener un gobierno enfrente con el que poder hablar", afirmó el mandatario panameño.
El presidente Mulino reafirmó que los Tratados Torrijos-Carter, firmados en 1977, garantizaron la devolución del canal a Panamá en 1999 y aseguró que "no existe ninguna posibilidad de hablar sobre nada que busque replantear la realidad jurídico-política del canal". También recordó que los pesos de la vía se establecerán mediante un proceso público y abierto, no por decisiones unilaterales.
El canal generó ingresos por 4.986 millones de dólares en el año fiscal 2024, un aumento del 1% respecto al año anterior, y aportó 2.470,7 millones al fisco panameño, consolidándose como una fuente clave de la economía nacional.
Con la toma de posesión de Trump, Mulino impulsará una agenda bilateral centrada en temas como la crisis migratoria. Panamá es un punto de tránsito para millas de migrantes irregulares que cruzan la peligrosa selva del Darién en su camino hacia Estados Unidos.
Mulino destacó la importancia de discutir si Washington continuará apoyando económicamente los programas de repatriación para migrantes que cruzan por esta ruta. Además, recordó que Panamá rechazó en el pasado la propuesta de acoger a migrantes mientras tramitaban su ingreso legal a Estados Unidos, una iniciativa que Trump podría intentar revivir.
El presidente panameño informó que evaluará el nombramiento de Kevin Marino Cabrera como embajador de Estados Unidos en Panamá, quien fue descrito por Trump como un "feroz luchador" de los principios de "Estados Unidos primero".
Aunque no asistirá a la toma de posesión de Trump, Mulino confirmó su participación en el Foro Económico Mundial en Davos y una visita oficial a Italia, cuyos detalles aún no se han revelado.
Sobre las acusaciones de influencia china en el canal, Mulino afirmó que no hay "injerencias" de ese país ni de ningún otro en la operación de la vía interoceánica. Consideró que estas declaraciones podrían estar motivadas por "temores geopolíticos" del presidente electo estadounidense.
Con una postura firme, Panamá deja claro que el canal es una pieza clave de su soberanía y no estará sujeto a renegociaciones bajo ninguna circunstancia.



