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Ortega y Murillo buscan consolidar poder familiar

De acuerdo con el Cetcam, esta transformación habría creado las condiciones para avanzar hacia una estructura política en la que la familia Ortega-Murillo tenga un papel central no solo en el presente, sino también en una eventual sucesión.

19 de agosto de 2026

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa y copresidenta, Rosario Murillo, estarían encaminando al país hacia un modelo de poder familiar de largo plazo, según un análisis del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam). El organismo considera que las recientes modificaciones constitucionales buscan fortalecer el control de la pareja gobernante sobre las instituciones nicaragüenses.

 

El análisis sostiene que la reforma constitucional aprobada recientemente no representa únicamente un cambio en la estructura del Estado, sino que forma parte de una estrategia para asegurar la continuidad del proyecto político encabezado por Ortega y Murillo.

 

Ortega y Murillo asumieron la figura de copresidentes de Nicaragua tras una reforma constitucional que entró en vigor en febrero de 2025. El cambio también amplió las atribuciones del Poder Ejecutivo y modificó aspectos relacionados con la organización institucional del país.

 

De acuerdo con el Cetcam, esta transformación habría creado las condiciones para avanzar hacia una estructura política en la que la familia Ortega-Murillo tenga un papel central no solo en el presente, sino también en una eventual sucesión.

 

El centro de estudios señala que las modificaciones constitucionales deben analizarse junto con otras decisiones adoptadas durante los últimos años, entre ellas cambios en las instituciones públicas y un mayor control político sobre diferentes estructuras del Estado.

 

Expertos citados en el análisis consideran que el modelo podría terminar consolidando una sucesión familiar, en la que el poder permanezca dentro del círculo cercano de los actuales gobernantes.

 

La situación también genera interrogantes sobre el futuro político de Nicaragua. Diversos análisis recientes señalan que el sistema electoral del país ha sufrido un fuerte deterioro y que la oposición se encuentra debilitada, con dirigentes encarcelados, exiliados o fuera de la competencia política.

 

En ese contexto, la posibilidad de una continuidad del actual proyecto político se presenta como uno de los principales temas de discusión entre especialistas y sectores opositores.

 

El Cetcam considera que la evolución institucional de Nicaragua apunta hacia una concentración cada vez mayor de las decisiones en la pareja presidencial. Esta situación ha sido cuestionada durante años por organizaciones internacionales y sectores de la oposición, que denuncian restricciones a las libertades políticas y civiles.

 

El debate sobre el futuro del país vuelve así a centrarse en el modelo de gobierno construido por Ortega y Murillo y en las condiciones que enfrentará Nicaragua ante una eventual transición política.

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