ONU alerta sobre tráfico infantil por parte de bandas en Haití
Los menores no solo realizan tareas menores, sino que en muchos casos son forzados a participar en violencia armada, cobro de extorsiones, vigilancia de fuerzas de seguridad, secuestros y otras acciones criminales, lo que pone en riesgo su integridad física y emocional.

21 de febrero de 2026
La Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH) y el Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos publicaron este viernes un informe preocupante que expone cómo la mayoría de las 26 organizaciones criminales armadas que operan en Haití están implicadas en el reclutamiento y tráfico de menores de edad, denunciaron fuentes de la ONU en Ginebra.
Según el reporte, niños y adolescentes son reclutados sistemáticamente por estas bandas, que aprovechan el vacío de autoridad del Estado, la pobreza extrema y la violencia generalizada para cooptarlos. Los menores no solo realizan tareas menores, sino que en muchos casos son forzados a participar en violencia armada, cobro de extorsiones, vigilancia de fuerzas de seguridad, secuestros y otras acciones criminales, lo que pone en riesgo su integridad física y emocional.
El documento señala que la explotación abarca múltiples formas de abuso. Además de actividades peligrosas, algunos menores son sujetos a violencia sexual y sometidos a prácticas que aislan a los niños de sus familias, reforzando la influencia de las bandas sobre su vida cotidiana y su entorno social.
La ONU recuerda que más de medio millón de niños viven en territorios controlados por estos grupos, donde la presencia estatal es mínima o inexistente y los servicios de protección infantil son insuficientes. La organización advierte que esta dinámica no solo destruye la infancia de miles de jóvenes, sino que también amenaza el futuro social y económico de Haití, al perpetuar un ciclo de violencia y exclusión.
Entre las causas que facilitan este reclutamiento se encuentran la desnutrición, la falta de acceso a educación y salud, la desintegración familiar y la ausencia de oportunidades económicas, factores que las bandas explotan ofreciendo supuesta “protección”, ingresos o pertenencia, perpetuando así el fenómeno.
La ONU subraya la urgencia de redoblar esfuerzos de protección, fortalecer los sistemas de justicia y ampliar programas de reintegración para menores víctimas, con especial atención a la educación, la seguridad y la rehabilitación psicológica. Asimismo, organismos internacionales y ONG han pedido un apoyo más coordinado para atender la crisis humanitaria y de derechos humanos que atraviesa Haití.
Este llamado se produce en medio de un contexto de crisis prolongada en el país caribeño, donde la violencia de bandas ha desplazado a cientos de miles de personas y ha debilitado severamente las instituciones estatales encargadas de garantizar la protección de los derechos de los niños y adolescentes.



