ONU alerta por falta de ayuda a 57.000 damnificados en Colombia
La advertencia fue emitida por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), agencia de Naciones Unidas que señaló que el financiamiento recibido hasta ahora resulta insuficiente para cubrir a toda la población prevista en el plan de emergencia.

15 de octubre de 2026
Al menos 57.000 personas afectadas por el terremoto que sacudió Colombia en agosto podrían quedarse sin asistencia humanitaria debido a la falta de recursos económicos para atender sus necesidades. La advertencia fue emitida por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), agencia de Naciones Unidas que señaló que el financiamiento recibido hasta ahora resulta insuficiente para cubrir a toda la población prevista en el plan de emergencia.
El sismo, registrado el 10 de agosto de 2026, alcanzó una magnitud de 7,4 y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El desastre afectó principalmente el occidente colombiano y dejó miles de familias sin viviendas seguras, además de daños en infraestructura y servicios básicos.
A finales de agosto, la OIM solicitó 30 millones de dólares para proporcionar ayuda a unas 100.000 personas damnificadas. Sin embargo, hasta el 15 de octubre la organización había recibido apenas 6,5 millones de dólares, una cantidad que permitiría brindar asistencia a aproximadamente 43.000 afectados, dejando a decenas de miles en riesgo de quedar fuera de los programas de apoyo.
La emergencia continúa para quienes perdieron sus hogares y dependen de refugios temporales. De acuerdo con los datos divulgados por la agencia, unas 2.700 personas permanecían alojadas en estos espacios, mientras que más de 286.000 niños asistían a clases en instalaciones provisionales tras los daños ocasionados por el movimiento telúrico.
La situación podría complicarse con la llegada del fenómeno climático de El Niño, que suele estar asociado con periodos de sequía y temperaturas elevadas. Las autoridades meteorológicas colombianas prevén riesgos de incendios forestales y escasez de lluvias, condiciones que podrían agravar las dificultades de las comunidades que todavía intentan recuperarse del desastre.
El terremoto dejó un saldo reportado de 335 fallecidos, más de un centenar de personas desaparecidas y daños en unas 207.000 viviendas. En total, cerca de 487.000 personas resultaron afectadas, según las cifras recogidas por la agencia EFE.
Ante este panorama, la ONU mantiene el llamado a movilizar recursos para sostener las operaciones de emergencia y apoyar la recuperación de las comunidades. La insuficiencia de fondos amenaza con reducir el alcance de la respuesta humanitaria justo cuando miles de familias aún necesitan alojamiento, protección y otros servicios esenciales.


