
Noboa niega ataques y escala tensión con Petro
17 de marzo de 2026

La tensión entre Ecuador y Colombia aumentó este martes luego de que el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, rechazara las acusaciones de su homólogo colombiano, Gustavo Petro, sobre supuestos bombardeos en territorio colombiano, asegurando que las operaciones militares se realizan únicamente dentro de su país.
Analistas advierten que el intercambio de acusaciones podría agravar la crisis diplomática si no se canaliza por vías institucionales. La frontera entre ambos países ha sido históricamente una zona sensible, con presencia de grupos armados ilegales y rutas del narcotráfico.
El mandatario ecuatoriano calificó como falsas las declaraciones de Petro y sostuvo que las acciones armadas están dirigidas contra estructuras del crimen organizado en zonas fronterizas, sin cruzar los límites territoriales.
La polémica surge luego de que Petro denunciara posibles ataques aéreos provenientes de Ecuador, señalando incluso la existencia de víctimas en áreas cercanas a la frontera, lo que encendió alarmas sobre una eventual violación de soberanía.
En respuesta, Noboa no solo negó cualquier incursión en territorio colombiano, sino que también lanzó acusaciones contra el gobierno de Petro, al señalar que en Colombia estarían resguardándose familiares del narcotraficante ecuatoriano José Adolfo Macías, alias “Fito”, considerado uno de los principales líderes criminales de la región.
El señalamiento añade un nuevo elemento a la disputa bilateral, vinculando el conflicto no solo a cuestiones militares, sino también al combate contra el narcotráfico y el control de grupos armados en la frontera.
La controversia ocurre en un contexto de relaciones deterioradas entre ambos países, marcadas por desacuerdos en materia de seguridad y comercio. En los últimos meses, las diferencias han aumentado debido a acusaciones mutuas sobre el manejo del crimen organizado y la vigilancia en la frontera común.
Además, Ecuador ha intensificado su ofensiva contra bandas criminales, implementando operativos militares que, según su gobierno, buscan frenar el avance del narcotráfico y la violencia interna.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención el desarrollo de los acontecimientos, ante el riesgo de una escalada mayor en una región ya afectada por conflictos de seguridad y tensiones políticas.
El cruce de declaraciones entre Noboa y Petro deja en evidencia un escenario complejo, donde la seguridad, la soberanía y la lucha contra el crimen organizado se entrelazan en un conflicto que aún está lejos de resolverse.



