top of page

Lula endurece su discurso contra su rival en región clave de Brasil

España tacha de indignos los ataques de Milei a Sánchez

Hong Kong indaga venta de inyectable estético con piel humana

Nobel de Física destaca el valor del trabajo en equipo

El científico explicó que, cuando comenzó el proyecto, existían dudas importantes sobre si un detector de dimensiones tan extraordinarias realmente podría alcanzar los resultados esperados. Incluso él mismo reconocía que el éxito estaba lejos de estar asegurado.

6 de octubre de 2026

El físico belga Francis Halzen, ganador del Nobel de Física 2026, aseguró que el descubrimiento de neutrinos de alta energía procedentes del espacio fue posible gracias a la combinación del talento de numerosos investigadores, una fuerte dosis de perseverancia y también algo de suerte.

El reconocimiento premia sus contribuciones decisivas al Observatorio de Neutrinos IceCube.


Halzen fue reconocido por impulsar una iniciativa científica que durante años parecía demasiado ambiciosa: utilizar el hielo de la Antártida como un gigantesco detector capaz de registrar las señales producidas cuando los neutrinos interactúan con la materia. El proyecto permitió abrir una nueva vía para estudiar fenómenos extremos del universo que no pueden observarse mediante los telescopios convencionales.


El científico explicó que, cuando comenzó el proyecto, existían dudas importantes sobre si un detector de dimensiones tan extraordinarias realmente podría alcanzar los resultados esperados. Incluso él mismo reconocía que el éxito estaba lejos de estar asegurado.


La propuesta consistió en aprovechar un enorme volumen de hielo antártico para identificar diminutos destellos de luz generados por las interacciones de los neutrinos. Para ello, IceCube cuenta con miles de sensores instalados a gran profundidad, donde el hielo ofrece condiciones especialmente favorables para detectar estas señales extremadamente débiles.


Halzen destacó especialmente la participación de los científicos, ingenieros y colaboradores que hicieron posible llevar la idea desde el papel hasta una infraestructura científica de escala internacional. El proyecto reúne a más de 400 investigadores de distintos países y convirtió al Polo Sur en un punto clave para la investigación de partículas provenientes del cosmos.


El descubrimiento de neutrinos de alta energía de origen astrofísico ha permitido estudiar acontecimientos cósmicos extremadamente energéticos y obtener información que no puede conseguirse únicamente mediante la luz. Estas partículas, que carecen de carga eléctrica y poseen una masa diminuta, atraviesan grandes cantidades de materia sin interactuar con ella con frecuencia.


El investigador también anticipó que los neutrinos podrían conducir a hallazgos inesperados durante las próximas décadas, especialmente con la construcción de detectores más grandes y sensibles. Sin embargo, consideró que el desafío inmediato sigue siendo consolidar la astronomía de neutrinos y aprovechar todo su potencial para comprender mejor el universo.


Para Halzen, el Nobel representa además un reconocimiento colectivo a quienes aceptaron participar en una iniciativa cuyo resultado era incierto. Su mensaje después de recibir el premio pone el énfasis no solamente en el descubrimiento, sino en la capacidad de una comunidad científica para convertir una idea considerada arriesgada en una nueva herramienta para explorar el cosmos.

bottom of page