
Netanyahu denuncia presión política en la investigación del 7 de octubre
11 de diciembre de 2025

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acusó este jueves a exfuncionarios de alto rango de intentar influir en las pesquisas sobre los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, que dejaron más de 1.200 muertos y 251 secuestrados en Israel.
En un mensaje publicado en la red social X, el mandatario calificó de «campaña organizada» los esfuerzos por alterar la investigación y aseguró que buscan «distorsionar los hechos» y afectar las decisiones del Gobierno.
Netanyahu señaló que las mismas figuras, que según él promovieron la falta de disciplina en los sistemas estatales y militares, «no deben participar en las decisiones que determinarán la investigación del desastre», advirtiendo que hacerlo constituiría un «claro conflicto de intereses».
La denuncia se produce tras el llamado del exjefe del Shin Bet, Ronen Bar, a la creación de una comisión estatal para investigar los fallos de seguridad previos al ataque de Hamás, en su primer discurso público desde que dejó el cargo en junio.
También el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, solicitó una investigación externa sobre los errores que facilitaron los ataques, mientras que varios generales y altos mandos fueron retirados de la reserva militar por su responsabilidad en el fracaso.
Aunque la presión social y de expertos pedía una investigación estatal, el Gobierno anunció la creación de un comité «independiente», cuya designación quedará a cargo del primer ministro, y no del presidente del Tribunal Supremo como en una comisión estatal. Esta decisión ha sido criticada por organizaciones apartidistas como el Movimiento por un Gobierno de Calidad, que la calificó de «encubrimiento» del mayor fracaso en la historia de Israel.
Netanyahu se ha mantenido firme en su rechazo a la comisión estatal, a pesar de la demanda pública, mientras la ofensiva militar en curso ha dejado más de 70.000 palestinos fallecidos desde su inicio hace más de dos años.



