Nepal intensifica rescate tras devastadoras inundaciones
La magnitud de la tragedia ha provocado una movilización internacional. India, China y Corea del Sur han enviado especialistas para apoyar particularmente las labores de rescate en túneles, mientras otros países han ofrecido asistencia humanitaria y equipos especializados.

31 de agosto de 2026
Nepal continúa enfrentando las consecuencias de las devastadoras inundaciones y deslizamientos registrados en la región del Himalaya, mientras equipos nacionales e internacionales intensifican la búsqueda de sobrevivientes. Las autoridades nepalíes reportaban hasta este domingo 734 cuerpos recuperados y cerca de 2,500 personas desaparecidas, aunque las cifras continúan cambiando conforme avanzan las operaciones de búsqueda y rescate.
La emergencia comenzó el 26 de agosto, cuando una crecida repentina del río Bhote Koshi provocó inundaciones de gran intensidad en distintas zonas de Nepal y en áreas próximas a la frontera con China. El desastre arrasó viviendas, carreteras, puentes e instalaciones hidroeléctricas, además de dejar numerosas comunidades aisladas.
La magnitud de la tragedia ha provocado una movilización internacional. India, China y Corea del Sur han enviado especialistas para apoyar particularmente las labores de rescate en túneles, mientras otros países han ofrecido asistencia humanitaria y equipos especializados.
El Gobierno de Nepal desplegó alrededor de 19,000 efectivos de seguridad y 16 helicópteros para participar en las operaciones. Las autoridades también informaron que más de 8,100 personas habían sido rescatadas de las zonas afectadas, incluidos ciudadanos extranjeros que se encontraban en el país por motivos turísticos, laborales o religiosos.
Uno de los principales focos de atención se encuentra en varios proyectos hidroeléctricos donde trabajadores quedaron atrapados dentro de túneles. Equipos especializados procedentes de India, China y Corea del Sur se incorporaron a las labores para localizar posibles sobrevivientes y facilitar su extracción.
La operación se desarrolla bajo condiciones extremadamente difíciles. Las lluvias, los deslizamientos de tierra, el aumento del caudal de los ríos y los daños en las vías de comunicación han complicado el acceso a algunas de las zonas más afectadas. Las autoridades también mantienen vigilancia ante la posibilidad de nuevas inundaciones.
La tragedia también ha dejado un elevado número de extranjeros desaparecidos. Las autoridades nepalíes habilitaron un centro de coordinación para mantener comunicación con las familias y con las representaciones diplomáticas de los países cuyos ciudadanos permanecen desaparecidos.
La gestión de los cuerpos recuperados se ha convertido en otro de los grandes desafíos. Debido al deterioro de algunos restos y a la falta de espacio suficiente para conservarlos, las autoridades han recurrido al entierro temporal de cuerpos que todavía no han podido ser identificados. Antes de cada sepultura se toman muestras de ADN y otros registros para facilitar una identificación posterior y permitir que las familias puedan recuperar los restos para realizar los ritos correspondientes.



